Mito de los estrógenos vaginales: ciencia actual frente décadas de temor
Millones de mujeres evitaron usarlo por miedo a posibles riesgos asociados a la terapia hormonal. Evidencia. Retiran advertencias de alto riesgo conocidas como “caja negra”.
SANTO DOMINGO.-Durante más de dos décadas, millones de mujeres han evitado el uso de estrógenos vaginales por miedo a posibles riesgos asociados a la terapia hormonal.
Pero hoy, ese temor comienza a desmontarse. ¿Qué cambió? ¿Por qué ahora la ciencia ofrece una mirada distinta?
La controversia se remonta a interpretaciones extendidas de estudios publicados a inicios de los años 2000, como el influyente ensayo de la Women’s Health Initiative, cuyos resultados generaron alarma sobre los efectos de la terapia hormonal. Sin embargo, especialistas señalan que estos hallazgos fueron generalizados de manera incorrecta, especialmente en lo que respecta a tratamientos locales como los estrógenos vaginales.
“Caja negra”
Hoy, organismos como la Food and Drug Administration han revisado la evidencia acumulada y han comenzado a retirar advertencias de alto riesgo conocidas como “caja negra”, en este tipo de tratamientos. Esto marca un punto de inflexión en la percepción médica y pública. Pero ¿qué dicen los expertos en la actualidad? La uróloga y especialista en piso pélvico, Merycarla Pichardo, sostiene que el problema ha sido la toma de decisiones basada en el miedo y no en evidencia actualizada. “No podemos seguir reaccionando a titulares alarmistas”, advierte.
Según Pichardo, los datos actuales indican que, cuando se inicia de forma oportuna y bajo supervisión médica, la terapia hormonal —incluidos los estrógenos vaginales— no sólo es segura, sino que puede aportar beneficios en la salud cardiovascular, cerebral y ósea.
Entonces surge otra pregunta clave: ¿por qué persiste el temor en la población?
Percepción de riesgo
Especialistas coinciden en que la desinformación y la falta de actualización médica continúan influyendo en la percepción de riesgo. En este contexto, el acceso a información clara y basada en evidencia se convierte en un factor determinante para la toma de decisiones informadas.
Al hablar de lo que implica esto para las mujeres hoy, la especialista refiere que estamos ante un cambio definitivo en la narrativa médica. La doctora dijo que el reto ahora no es sólo científico, sino también comunicacional: desmontar mitos que durante años han condicionado la calidad de vida de muchas mujeres.
La ciencia evoluciona
— Todas las evidencias
Para Pichardo, miembro del grupo multidisciplinario Urus, la respuesta es muy clara: la medicina evoluciona cuando se cuestionan las creencias establecidas y se analizan todos los ángulos de la evidencia.
