Manny no debe desafinar
Es una pena ver que los dominicanos que más han brillado en las Grandes Ligas en las últimas dos décadas salgan de ese espectáculo por la puerta de atrás.
Ya sucedió con Sammy Sosa, quien ni siquiera ha anunciado oficialmente su retiro, y con Pedro Martínez, quien dizque en sus sueños tiene la esperanza de regresar el año que viene. Por esa misma ruta se puede ver en el horizonte que se irá Manny Ramírez, quien jamás logrará un contrato parecido al que tiene. Manny ya dio visos de que sus pretensiones serán desbordantes, al igual que las de Pedro Martínez.
El toletero dominicano, quien debe estar pensando en el retiro, supuestamente propuso que para salir de los Dodgers había que darle una extensión contractual, algo que con el rosario de lesiones de los últimos dos años y el pobre desempeño ofensivo garantizan que para seguir en el evento deberá aceptar una rebaja salarial histórica. Jamás es de imaginarse a Ramírez, que es un tipo orgulloso, aceptando un salario paupérrimo para seguir en las Grandes Ligas. Y mucho más cuando en su carrera de 18 años se ha ganado 204 millones 807,769 dólares.
Desde 2001, cuando llegó a los Medias Rojas de Boston, su menor salario fue de $13 milllones 50,000 dólares. En lo adelante nunca ha ganado menos de 10 millones.
Ramírez el año que viene cumplirá 39 años, con muy pocas metas que cumplir.
Con 554 jonrones es muy difícil que pueda llegar a los 600. Al igual que con 1,828 empujadas tampoco tendrá tiempo para llegar a las 2,000.
Su promedio de por vida es excelente, de .313, al igual que su porcentaje de embasarse, de .411, y un slugging de .587.
Es evidente que con la baja ofensiva que registra lo mejor para Manny es no desafinar y anunciar su retiro con tiempo, para así no arriesgarse a salir por la puerta de atrás como lo hicieron sus contemporáneos y compatriotas Sammy Sosa y Pedro Martínez.