Manifestantes chiíes rodean con valla humana capital de Bahrein
MANAMA.- Miles de chiíes en Bahrein formaron el sábado una cadena humana con la que rodearon la capital, Manama, en su tercera semana de protestas contra el régimen de la monarquía suní en esta nación estratégica del Golfo Pérsico.
Las tensión se ha exacerbado desde los enfrentamientos callejeros del jueves entre suníes y chiíes que dejaron al menos 12 heridos en el reino árabe. Bahrein es la sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos.
No había presencia policial visible durante la movilización del sábado, en la que los manifestantes -hombres y mujeres_ se tomaron de la mano y rodearon Manama.
La capital de Bahrein ha sido escenario de protestas diarias de la mayoría chií que pretende con sus movilizaciones poner fin a lo que describe como las políticas discriminatorias y la persecución política de la que es objeto por parte del régimen suní.
Siete manifestantes han muerto desde el inicio de las protestas chiíes que han suscitado nerviosismo en Bahrein, uno los rincones más ricos del Medio Oriente. Bahrein es un archipiélago.
Diversos sectores consideraban que el país, por su riqueza petrolera, evitaría la crispación política y social que ha sacudido Túnez, Egipto, Yemen y Libia. Sin embargo no fue así debido a su divisionismo sectario.
Las fuerzas de seguridad del país fueron puestas en alerta mayor debido a los enfrentamientos entre suníes y la mayoría chií que encabeza las protestas antigubernamentales que se han centrado en la Plaza de la Perla en Manama.
Uno de los chíes heridos, Hussein Badr, de 23 años, dijo que los agresores al parecer eran suníes de otras partes del mundo árabe a los que se les dio la nacionalidad de Bahrein como parte de una política para incrementar el número de suníes.
La dinastía suní ha gobernado 200 años a la mayoría chií en Bahrein.
Numerosos simpatizantes de la dinastía suní también han efectuado en las últimas dos semanas movilizaciones separadas en apoyo al régimen.
Sin embargo, algunos suníes de la secta minoritaria musulmana se sumaron el sábado a los manifestantes chiíes en rechazo al régimen de la familia real de Al Khalifa.