Mala suerte persigue a Tiger campo Augusta
Tiger Woods enfundándose el chaleco verde llegó a ser una tradición de primavera en el campo del Augusta National.
Ahora es casi un recuerdo lejano.
Han pasado ocho años desde que Woods embocó un putt de birdie de 15 pies para ganar el Masters en un desempate.
Fue su cuarta conquista. Parecía bien encaminado para cumplir con el audaz pronóstico formulado por Jack Nicklaus, quien jugó una ronda de práctica en Augusta con Woods _entonces un aficionado de 19 años_ y Arnold Palmer.
Nicklaus salió tan impresionado que sacó la cuenta de sus seis títulos del Masters y los cuatro ganados por Palmer y dijo: "Este muchacho va a ganar muchos más".
Pero el grande que Woods debía dominar se ha convertido en el torneo que más se le resiste.
He estado tan cerca tantas veces en los últimos nueve hoyos el domingo, y no he podido ganar", dijo Woods, quien espera que la suerte cambie radicalmente.