San Cristobal.- "De haberlo sabido lo amarro con cadena, aunque sea con ayuda de otro, y no lo dejo que se vaya". Esa expresión de Alexandra del Orbe madre de Alexander Campusano, mecánico mercenario contratado para ofrecer sus servicios en la guerra de Rusia y Ucrania, pone de manifiesto el estado de intranquilidad que vive a partir de la decisión de su hijo.
El es el primero de sus cuatro vastagos, y asegura que a este lo tomaran de carnada frente a militares entrenados.

La señora afirma que vino a enterarse del viaje cuando Campusano la llamo del Aeropuerto que se iba y se mantuvo el contacto desde distintos lugares hasta hacerle saber que iba para Rusia. Afirma que se fue porque estaba desesperado sin trabajo y tenía muchos compromisos.
El joven de 35 años tiene dos hijos uno de ocho años y otro de algo más de uno, y hace vida en Haina.
Salió tras las motivaciones de un primo que había coordinado con otra persona sobre la oportunidad que entendieron tendrían.
Este lunes junto varias familias en iguales condiciones van a participar en una vigilia frente al Palacio Nacional a fin de que las autoridades gestionen su regreso.