Ludvik Dolezal el hombre más sucio de Europa
Ludvik Dolezal es un hombre sin hogar que duerme enterrado en ceniza para mantenerse caliente.
Esta costumbre le ha dejado el apodo del hombre más sucio de Europa. A sus 58 años de edad se niega a bañarse debido a un trastorno psicológico que le hace querer compartir su vida con el fuego y la ceniza.
“La gente me ayuda… traen llantas viejas y otros objetos para quemarlos”, dijo Dolezal.