Los rebeldes libios conquistan un puesto fronterizo con Túnez
LIBIA. – Los rebeldes ganaron terreno al oeste de Libia este jueves por la mañana tras hacerse con uno de los puestos fronterizos con Túnez, hasta ahora bajo dominio de las fuerzas leales a Muamar Gadafi.
Los insurgentes tomaron los edificios del control fronterizo cercano a Wazzam, en la ruta que une la ciudad libia de Nalut a la localidad tunecina de Dehiba, según un periodista de la AFP.
El periodista vio como 102 soldados pro-Gadafi, entre ellos algunos oficiales, cruzaron hasta la frontera hasta Túnez, donde eran interrogados uno por uno por militares tunecinos.
Los insurgentes izaron numerosas banderas de la monarquía, símbolo de los rebeldes, mientras un tractor destruía un enorme retrato del coronel Gadafi que marca la entrada a Libia.
Según el subjefe de la operación de los insurgentes, Yusef, "entre 5 y 10 soldados" leales a Gadafi murieron y otros 25 resultaron heridos. Del lado rebelde, hubo "un herido leve".
En el puesto fronterizo, agujereado por las balas, se pudo ver poco antes del mediodía a unas treinta camionetas. Tras abastecerse de agua, la mayoría de los rebeldes se dirigieron a una región montañosa, Ghazaya, donde se encuentran las tropas de Gadafi. Desde hace varios días, los combates sacuden el oeste del país.
Más de 100 personas murieron el fin de semana pasado en Nalut y Yefren, dos ciudades al suroeste de Trípoli dominadas por las fuerzas pro-régimen, según habitantes de esta región.
Durante la noche del miércoles, la OTAN llevó a cabo nuevos bombardeos en la región de Jelat al Ferjan, en el suroeste de Trípoli, causando la muerte de siete "civiles" e hiriendo a otros 18, afirmó la agencia oficial libia Jana, quien añadió que el hostigamiento destruyó un "cierto número de casas".
Sin embargo, la OTAN indicó el jueves no tener "ningún indicio" que pruebe que mató a civiles en un ataque aéreo, indicó un responsable a la AFP.
"El objetivo era un búnker de mando y control en medio de un complejo militar. No hay ningún indicio de que hubiera víctimas civiles", subrayó.
La OTAN pidió el miércoles a los civiles libios que se alejen de las fuerzas leales, para así poder llevar a cabo mejor los bombardeos.
El fotógrafo y documentalista Tim Hetherington, de 41 años, quien trabajaba para la revista estadounidense Vanity Fair, así como Chris Hondros, de la misma edad, fotógrafo norteamericano que trabajaba para la agencia Getty Images, murieron en un ataque con mortero el miércoles en Misrata.
Otros dos periodistas resultaron heridos, pudo constatar un reportero de la AFP en el hospital de la ciudad libia.
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