Lunes, 22 de abril, 2019 | 10:17 am

Los medicamentos biosimilares inician la era de las medicinas asequibles en la República Dominicana

Giselle Vázquez Mora, coordinadora técnica del  Programa de Medicamentos  de Alto  Costo.
Giselle Vázquez Mora, coordinadora técnica del Programa de Medicamentos de Alto Costo.


SANTO DOMINGO.-El Programa de Medicamentos de Alto Costo del Ministerio de Salud Pública ha invertido en lo que va del 2018 más de 2,000 millones de pesos en medicamentos para combatir el cáncer, enfermedades reumatológicas, terapias de inmunosupresores para trasplantados y otros tratamientos costosos que beneficiaron, hasta junio de este año, a casi 20 mil pacientes.

Así lo indicó la Directora del programa, Gisselle Vásquez, en una entrevista realizada para un medio local.

Según las declaraciones de la doctora Vásquez se ha detectado un crecimiento de 8, 753  a 17, 901 pacientes en un lapso de tan solo dos años.

De igual forma sube la presión para las autoridades de Salud Pública, que necesitan acceder a más tratamientos en iguales condiciones de seguridad y eficacia para cubrir ese incremento de enfermos. La tarea se complica dado que los recursos no necesariamente aumentan en la misma proporción y para el tratamiento del cáncer, específicamente cuenta con un presupuesto de 3.5 millones por paciente por año.

Explicó que los tratamientos para el cáncer son de los más solicitados en el Programa y tienden a ser muy costosos, siendo un ejemplo de ello el cáncer de mama cuyo costo de tratamiento oscila entre los dos y los cuatro millones de pesos. Luisa Ramírez, presidenta de la Asociación Mujeres Solidarias, considera que todavía existen oportunidades de mejora para el acceso a estos medicamentos.

“El Estado se ha encargado de facilitarlos a los afectados de cáncer a través de sus distintos programas, pero llega un punto en el que, al ser tan costosos, se agotan (por falta de presupuesto) y es ahí donde entramos nosotras. Cuando no tienen ayuda, colaboramos con las pacientes dentro de nuestras posibilidades”, indicó.

Como una solución para que más enfermos puedan acceder a tratamientos, tanto en el caso del cáncer como en el de otras enfermedades con prescripciones igual de costosas, países altamente regulados, como los de la Unión Europea, Estados Unidos, Australia y Corea del Sur, han optado ya por la opción de comercializar medicamentos biosimilares. El mismo camino han tomado en nuestra región Argentina, Paraguay, Brasil, México, Colombia y Ecuador, por citar algunos ejemplos.

Una oportunidad

Un biosimilar es un medicamento biológico equivalente en términos de eficacia, seguridad y calidad al original de referencia. Su principio activo es esencialmente la misma sustancia biológica. Tras su comercialización, estos medicamentos reducen el gasto sanitario en un 20-40% tras la finalización de exclusividad de los medicamentos biológicos originales en el país y son producidos y aprobados bajo los mismos estándares.

Precisamente por el ahorro que pueden representar en costo, especialistas del país los consideran una gran oportunidad para reducir los gastos en el sistema público nacional, previa demostración de su calidad, eficacia, seguridad y similitud con el original.

El Director del Hospital Oncológico Heriberto Pieter, Dr. José Ramírez, reconoce que la biotecnología es el presente y futuro de la medicina actual. “Ha sido gracias a ella que se han logrado grandes avances con la creación de moléculas y también con la aplicación de la ingeniería genética”, manifestó.

Otro especialista, el Dr. Alexis Yadir Ramírez, Coordinador del Servicio de Tumores Genitourinarios del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez, hace referencia a otro aporte de la biotecnología. “En términos de salud pública, los medicamentos innovadores, como las casas farmacéuticas invierten mucho dinero en su investigación y desarrollo, suelen tener precios exorbitantes para tratar enfermedades como el cáncer”.

“Los biosimilares, siempre y cuando sean efectivos, van a ocasionar que el precio sea menor y, obviamente, que el acceso a tratamientos sea mayor al ser más fácil costearlos”, explicó.

En ese mismo punto, el Director del Oncológico Heriberto Pieter, Dr. Ramírez, tras considerar que se puede confiar en los biosimilares como oportunidad para tratamientos, afirma que son “una solución ante los altos costos de los medicamentos originales”. Y sugiere que debemos actualizarnos para lograr que se incremente su uso en el país.

“Hay que ponerse al día en estos avances rápidamente porque lo que se ve venir es que cada vez se están aprobando más biosimilares a nivel internacional”, comentó.

Desde otro ámbito, el Presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Dr. Wilson Roa, entiende que los biosimilares pueden tener un impacto positivo para la República Dominicana.

“Su beneficio es muy bueno, pero depende del alcance que pueda tener”. Incluso se refiere a la importancia de definir políticas públicas para el fortalecimiento de la industria farmacéutica nacional, para la promoción de la investigación y la innovación, en sentido general, y de la producción de medicamentos biosimilares, en particular.

“En el país contamos con grandes profesionales de la salud interesados en la investigación. Nosotros tenemos la visión de avanzar en el desarrollo de este renglón, pero hasta el momento no ha sido la prioridad del sistema”.