Los líderes haitianos

editorial

Sí, la situación haitiana es desesperada. Y que el secretario general de la ONU haya tenido que viajar a Puerto Príncipe para convencerse de esta realidad demuestra, una vez más, que ver para conocer sigue siendo un procedimiento útil.

Para los dominicanos esta es una verdad de Perogrullo desde hace tanto tiempo, que lo sorprendente es la tardanza del liderazgo mundial para darse cuenta y esforzarse en conocer directamente, no a través del relato de otros.

Al respecto, el señor António Guterres, según las agencias internacionales de noticias, realizó un recorrido aéreo sobre parte de Haití y entre sus expresiones estuvo un llamado a la comunidad internacional para que deje de mirar para otro lado.

Hoy, a media mañana, este alto cargo de la ONU deberá de estar en el país, reunido con el presidente Luis Abinader.
Conocida, como lo es, la insistencia del gobernante dominicano acerca de la necesidad de que Haití sea asistido por la comunidad internacional, es posible que por lo menos esta vez esté tratando con alguien en condiciones de comprenderlo.

De unas declaraciones del señor Guterres a su paso por el país mientras se dirigía a Puerto Príncipe, se desprende que la ONU confía en la efectividad de la Fuerza de Supresión de Pandillas emplazada desde el 1 de abril pasado.


¿Será este cuerpo armado bastante para sacar a los haitianos del foso al que han ido a dar? Lamentablemente, la respuesta es no. También hay que cambiar la actitud de quienes dirigen aquel país, tarea que puede llegar a ser ardua y complicada como eliminar pandillas.

Hemos de suponer, con la experiencia de la ONU frente a este tipo de dificultades, que tanto en este órgano, como entre otros líderes mundiales comprometidos en esta tarea, existe la certeza de que sin este cambio de actitud hacia Haití y hacia los haitianos, cualquier esfuerzo es tiempo perdido.

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