SANTO DOMINGO.-“La longevidad no depende exclusivamente de la genética ni de tratamientos extraordinarios. En gran medida, también se construye a partir de las decisiones que las personas toman cada día: qué comen, cuánto duermen, cómo se mueven y de qué manera se relacionan con su entorno”.
Así lo sostiene la nutricionista Federica Amati, quien plantea que mantener hábitos saludables de manera constante puede tener un impacto significativo en la prevención de enfermedades crónicas y en la calidad de vida durante el envejecimiento.
Durante una entrevista para el pódcast de ZOE, la especialista explicó que la alimentación equilibrada, el sueño regular, el movimiento, el manejo del estrés, las relaciones sociales y la reducción de sustancias nocivas constituyen seis pilares fundamentales para favorecer una vida más saludable.
“Si logras acertar en cuatro de ellas, puedes reducir tu riesgo de enfermedad crónica en un 60 % a 70 %”, afirmó Amati, al referirse a la importancia de mantener conductas preventivas a largo plazo.
La nutricionista considera que la alimentación constituye uno de los principales pilares para proteger la salud. Su propuesta consiste en incorporar de manera habitual frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas y alimentos fermentados, como el yogur, el kéfir y el chucrut. Amati destacó especialmente la importancia de los cereales integrales y las legumbres, debido a su aporte de fibra y proteínas vegetales. Explicó que combinar ambos grupos alimenticios permite mejorar el perfil de aminoácidos de las proteínas y favorecer una mayor sensación de saciedad.
Para la buena salud
“Los cereales integrales y las legumbres son dos grupos de alimentos increíblemente importantes para la buena salud”, sostuvo. En su rutina alimentaria, la especialista suele incluir huevos con pan de centeno, frutas frescas, yogur y batidos con semillas durante el desayuno.
Para el almuerzo, opta por preparaciones con garbanzos, lentejas, verduras, tofu, huevos o pescado en conserva, acompañadas de cereales integrales. También recomienda el aceite de oliva virgen extra como una alternativa saludable para cocinar y condimentar, debido a su contenido de polifenoles y ácido oleico.
Amati explicó que dormir adecuadamente es indispensable para el funcionamiento del organismo y que la falta crónica de descanso se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades como el alzhéimer, la hipertensión y los trastornos cardiovasculares.
“Hay cosas que suceden mientras dormimos que no pueden ocurrir en ningún otro momento del día”, señaló.
Rutina inflexible
La especialista procura mantener horarios regulares, acostándose alrededor de las 10:00 de la noche y despertándose entre las 6:00 y las 6:30 de la mañana. Sin embargo, aclaró que no se trata de establecer una rutina inflexible, sino de procurar horarios similares durante la mayor parte de la semana. Recomienda reducir el uso de pantallas antes de dormir, evitar el teléfono móvil en el dormitorio y mantener un ambiente oscuro, fresco y tranquilo.
Asimismo, para la nutricionista, mantenerse físicamente activo no significa necesariamente someterse a entrenamientos extremos o rutinas que exijan demasiado tiempo.
Caminar, reducir el sedentarismo y realizar actividad física de manera regular son alternativas que pueden integrarse a la vida cotidiana y contribuir al bienestar general.
Recomendación
— Ayuno nocturno
Amati rechazó la idea de períodos prolongados de ayuno nocturno como obligación universal. “No tienes que ayunar 13 o 14 horas durante la noche”, apuntó. Cada persona debe adaptar sus horarios alimentarios a sus necesidades.
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