Santo Domingo.- La preocupación de las mujeres por cómo llegarán a edades más avanzadas comienza mucho antes de la menopausia, pues una investigación global encontró que entre los 36 y 38 años los cambios hormonales y los desafíos relacionados con la fertilidad provocan un aumento significativo del interés por cuidar la salud a largo plazo.
El hallazgo forma parte del estudio global de longevidad 2026 de Boston Consulting Group (BCG), realizado entre 10,608 personas de 12 países, que advierte de una brecha entre el momento en que las mujeres comienzan a preocuparse por su futuro bienestar y aquel en que el mercado empieza a ofrecerles soluciones específicas.
De acuerdo con la investigación, los cambios que suelen presentarse entre los 36 y 38 años elevan en ocho puntos porcentuales el interés femenino por la salud futura, casi el doble del efecto observado durante la menopausia, mientras que, entre los hombres, un cambio comparable ocurre aproximadamente una década después.
Una década antes
El problema, según los investigadores, es que buena parte de las respuestas dirigidas a la salud y longevidad femenina llegan tarde.
Parul Bajaj, coautora del informe, señala que las empresas suelen comenzar a hablar con las mujeres sobre salud a largo plazo cuando alcanzan la menopausia, pese a que esa preocupación aparece aproximadamente diez años antes.
Esa diferencia también se refleja en el consumo, ya que las mujeres en perimenopausia o menopausia utilizan suplementos, servicios especializados y tratamientos orientados a la longevidad entre 15 y 22 puntos porcentuales más que otros grupos analizados, sin embargo, su satisfacción con las opciones disponibles se mantiene alrededor del 50 por ciento.
También son quienes registran el mayor gasto mensual en este tipo de productos y servicios: una mediana de US$84, frente a US$68 entre otras mujeres y US$73 entre los hombres.
Cerca de una de cada tres estaría dispuesta a elevar ese gasto hasta US$108 mensuales si encontrara alternativas con mejores resultados.
Síntomas desatendidos
La investigación identifica otra brecha relacionada con la atención médica al concluir que solo el 63 % de las mujeres consulta a un médico por afecciones hormonales como síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o menopausia, mientras que el porcentaje aumenta al 78 % cuando se trata de enfermedades cardiovasculares.
Entre aquellas que buscan atención por problemas hormonales, el 72 % afirma haberse sentido tomada en serio por los profesionales de la salud, frente al 85 % de quienes consultaron por síntomas cardíacos.
BCG calcula que esta demanda insatisfecha entre mujeres en perimenopausia y menopausia representa una oportunidad cercana a US$350 mil millones para el mercado mundial de la longevidad.