Los habitantes de Las Cuabas asombrados por venta de niño

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SANTO DOMINGO.-Los habitantes de Las Cuabas aún no salen del asombro que les causó la trágica muerte de Milva Ogando, una mujer de 36 años asesinada cuando trababa, supuestamente, de cobrar una cantidad indeterminada de dinero por la venta de su hijo de tres meses.

El hecho mantiene consternada y atemorizada a la población, que al descubrir los motivos del asesinato confirmaron que desde hace tiempo vienen recibiendo ofertas de compradores de niños para vendérselos a extranjeros.

Esa versión fue denunciada por varios habitantes de la comunidad, pero ninguno se atreve a poner una denuncia formal ante la Justicia por temor a sufrir algún atentado por parte de la “presunta mafia” de menores, según informó el encargado del cuartel policial del distrito municipal Las Cuabas, teniente Rafael Piña Ogando.

“Se han escuchado versione, pero hasta ahora sin base”, dijo el oficial que apenas lleva tres meses en el puesto.

Manifestó que, según rumores, las mismas personas que le comprarían el niño a Ogando anteriormente habían propuesto a otras familias pobres comprarles sus hijos.

“La gente dice que ellos son intermediarios de una red que se dedica a eso, pero aún no hay nada concreto, porque nadie ha puesto alguna denuncia”, indicó.

Mafia de menores

El asesinato de Milva Ogando, cuyo cadáver fue encontrado el pasado seis de marzo dentro de un saco envuelto en sábanas en un solar baldío del barrio La Piña, del municipio Los Alcarrizos, puso al descubierto un oscuro mercado donde intermediarios compran niños a mujeres pobres para venderlos a extranjeros.

Según el reporte policial, la joven fue asesinada por Cirilo Rosario Bureo, Yomery de la Cruz Bureo y Miguel Santos Vásquez (Pereyó) para no pagarle el dinero que habían acordado con la víctima por la venta de su hijo, el cual sería comprado por un italiano residente en Boca Chica.

Situación

Milva Ogando era una mujer pobre, pero no lo suficiente como para que sus carencias la llevaran a comercializar a su sexto hijo, procreado en el seno de la familia que formó hace más de 15 años con Euclides Correa. Llevaba cuatro años viviendo en una modesta casa, ubicada en ‘Las cinco esquinas’, del distrito municipal Las Cuabas, en el kilómetro 22 de la autopista Duarte, con su esposo y sus seis hijos de 15,13,11,7,4 años y de 3 meses de edad.

Aunque en ocasiones se alteraba por las necesidades económicas, nunca le faltaba la comida, cuenta Correa, porque aparte de la pensión que reciben del Ayuntamiento y el subsidio de la tarjeta Solidaridad, cultivan yuca, plátano y otros alimentos en el amplio patio de su residencia.

Además, Correa se dedica a la cría de gallos de pelea, gallinas, guineas y otras aves, y hace otras “chiripas”

Familiares creen Milva fue traicionada por su amiga

Familiares de Milva Ogando no creen la versión dada por las autoridades policiales de que la víctima iba a vender a su hijo de tres meses. Por el contrario, consideran que los presuntos compradores pudieron intentar robarle el niño valiéndose de la confianza que se tenían desde hace muchos años.

Dionisio Javier (Marichar), hermano de Ogando, dijo que Yomery se hizo amiga y comadre de su hermana y que el día que la mataron ella invitó a la hoy occisa a a comprar unos pantalones, bajo la advertencia de que “si no era ese día no se podría”.

Manifestó que Yomery, quien está embarazada, vendió su propio hijo a un italiano, pero como sabía que no daría a luz para la fecha acordada, decidió hacerse amiga de Milva para robarle el niño y hacerlo pasar como hijo suyo.

La Policía dijo que los apresados falsificaron un acta de nacimiento en la que figura el infante como hijo de Yomery.

Más detalles

Versión. El esposo de Milva afirmó que aunque ella era una mujer muy preocupada por sus hijos, que se levantaba temprano para hacerles desayuno y enviarlos a la escuela, en ocasionas reaccionaba agresiva cuando “faltaba algo” en la casa.

Sorpresa. Manifestó que no cree que su fallecida esposa vendería a su hijo, y que en los más de 15 años que vivió con la víctima nunca se imaginó que ella podría hacer eso.
Sospecha. Correa sospecha que Ogando pudo haber ido a verse con otro hombre por dinero, porque últimamente salía mucho con su victimaria, Yomery de la Cruz, una mujer que según dicen era celestina.

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