Los especialistas en loas
Cuando no se tiene la determinació, la visión y el coraje de admitir, y por ende corregir las debilidades en un proyecto, los resultados que se obtienen, a menos que Dios no meta su mano, siempre resultan catastróficos.
En ese sentido, los dominicanos han sido bendecidos, porque lo menos que se hace aqui es es planificar en ningún aspecto.
Lo que ocurre en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, no me voy a cansar de denunciarlo, es producto de que cualquier individuo y organismo con cierta cuota de poder hace lo que le viene en ganas, sin que ni los aparentes perjudicados por esas acciones se atrevan a abrir la boca, y mucho menos protestar.
Desde hace unas semanas se hace más notorio el abuso que comete con ese parque desde hace años, pero que se ha cincrementado desde 2010 a la fecha.
Que nadie ponga en duda que en los próximos meses a alguien se le ocurrirá con entregarle a quienes están aniquilando ese parque, una placa de reconocimiento por sus grandes aportes al deporte.
Esto, debido a que en esta sociedad, carcomida por el deterioro moral y la corrupción, una de las especialidades más prolíferas es el turiferarismo. Así las cosas, que Dios nos proteja.