Los buenos cierres abren nuevos comienzos

Lady Reyes, directora de Encuentros Interactivos.
Lady Reyes, directora de Encuentros Interactivos.

Nos enseñan constantemente la importancia de comenzar y escuchamos muchas veces esas motivaciones que nos impulsan a dar el primer paso, atrevernos, emprender, asumir nuevos retos, abrir puertas y trazarnos metas.

Todo eso está bien, pero pocas veces hablamos de algo igualmente importante: saber cerrar. Y no me refiero a pasar balance o al hecho de hacer bien aquello que nos proponemos. Hablo más bien de que, sin importar si logramos o no nuestros objetivos, seamos capaces de reconciliarnos con los resultados, valorar lo negativo para aprender y mejorar, y reconocer lo positivo para darnos esa palmadita de felicitación.

Quizás he estado pensando en esto porque miro mi calendario y veo cómo comienza a despejarse después de una intensa agenda. Hoy tendremos nuestra última Peña Interactiva; el 29 de septiembre nos sumamos al encuentro de Cap Cana con periodistas y comunicadores del sector turístico, y nos queda el 11 de noviembre, cuando celebraremos los 16 años de Encuentros Interactivos y cerraremos la agenda 2026.

Todavía no quiero pasar balance, falta camino por andar, pero lo que sí me provoca este momento es pensar en cuántas veces vamos tan deprisa de una cosa a otra que terminamos algo y automáticamente comenzamos lo siguiente.

Tachamos una fecha del calendario, cumplimos una meta y seguimos con lo que sigue. Tal vez, antes de preguntarnos qué sigue, deberíamos preguntarnos qué nos dejó.

Cerrar no es simplemente terminar, es detenernos a reconocer lo que funcionó y lo que no; aquello que salió exactamente como lo imaginamos y lo que hubo que resolver sobre la marcha; es reconocer a quienes caminaron con nosotros, valorar las puertas que se abrieron y aceptar aquellas que permanecieron cerradas, pero sobre todo tener la madurez de admitir que siempre hay cosas que podemos hacer mejor.

La sabiduría para distinguir

Cuando comenzamos a acercarnos al final podemos mirar hacia atrás y descubrir que, entre aquel punto de partida y el lugar en el que estamos ahora, nosotros cambiamos. Y eso aplica para todo: proyecto profesional, relación, trabajo, etapa personal e incluso para esos planes que alguna vez nos entusiasmaron y que un día descubrimos que ya cumplieron su propósito.

No todo tiene que durar para siempre para haber valido la pena. Hay ciclos que necesitan continuidad y otros que necesitan un punto final y ahí entra en juego la sabiduría que nos permite distinguir la diferencia.

Los que me conocen saben que tengo la cabeza dura y me cuesta cambiar la ruta que diseño, pero este año me ha enseñado tanto al respecto que solo quiero agradecer, aprender, corregir y, entonces sí, preguntarme qué sigue porque comenzar requiere valentía, mantenerse exige constancia, pero saber cuándo y cómo cerrar también es parte de crecer.

Sobre el autor

Lady Reyes

Editora de las secciones Vida y Estilo, Salud, Tecnología, Cultura y El Día y la Noche del periódico El Día, con una trayectoria de más de 30 años en el ejercicio profesional.
Es directora y fundadora de Encuentros Interactivos. www.encuentrosinteractivos.do
En 2018, recibió el Gran Premio a la Trayectoria del Premio Nacional a la Crónica Social, otorgado por la Asociación Dominicana de Cronistas Sociales.