Domingo, 21 de julio, 2019 | 8:55 pm

Los antibióticos y las bacterias libran una guerra sin cuartel

Los humanos están colonizados por millones de ellas que viven en equilibrio sin causar daño

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Millones de años antes que el hombre poblara la tierra ya las bacterias eran dueñas y señoras del ambiente.

Han logrado sobrevivir a muchas especies gracias a su diversidad, capacidad de adaptación, independientemente de lo difícil del ambiente, en otras palabras, no hay lugar de la tierra donde no existan bacterias y nosotros los humanos estamos colonizados por millones de ellas que viven en perfecto equilibrio sin causarnos daño, hasta que un evento como una enfermedad, una baja en nuestras defensas, provoca un desbalance surgiendo un riesgo elevado de una infección oportunista que puede aumentar la gravedad de nuestra enfermedad o causarnos la muerte.

Después de los antibióticos

Gracias al descubrimiento de unas sustancias llamadas antibióticos que actúan unas disminuyendo el crecimiento y otras matando bacterias, hemos logrado cambiar la evolución natural de las infecciones.

Pero los médicos estamos un paso atrás de las bacterias porque:
1-Hay un extraordinario número de familias bacterianas.

2-No hay un antibiótico que sea efectivo para todas las bacterias.

3-Para que los antibióticos actúen las bacterias tienen que estar reproduciéndose.

4-Los antibióticos actúan solo durante un tiempo determinado, por ello es necesario dar varias dosis al día.

5-La población tiene tendencia al abuso y mal uso de los antibióticos, o sea, usarlos en dosis y por tiempo inadecuado.

6-Los médicos también hacemos un uso inapropiado de los antibióticos.

7-Uso indiscriminado de antibióticos en la industria animal para mejorar la productividad.

8-Aparición de súper bacterias en áreas hospitalarias como Cuidados Intensivos.

Todo lo anterior ha llevado al surgimiento de un fenómeno llamado Resistencia Bacteriana a los Antibióticos (elaboración por parte de las bacterias de sustancias capaces de inactivar los antibióticos).

La República Dominicana no ha escapado a este fenómeno y vemos como cada día nos enfrentamos a infecciones bacterianas más agresivas contra las cuales no tenemos alternativas, llevando a un aumento de la mortalidad por esta causa, principalmente en pacientes con enfermedades debilitantes y desnutridos.

La evolución

Preocupados por esta situación queremos presentar un estudio que muestra la evolución de la resistencia bacteriana en nuestro país, comparando 2006 con 2012 (gráfico 1).

Esta bacteria es la causante principal de infecciones urinarias que obligan a internamientos y ausentismo laboral, es un germen que forma parte de la flora intestinal, vaginal y que por diferentes circunstancias dependientes del huésped y el ambiente se torna patógeno y produce infección.

Alta resistencia

Cuando analizamos el gráfico podemos observar la alta resistencia a la Ampicilina y Trimetoprim Sulfa tanto en 2006 como en 2012. Por ello los médicos hemos abandonado su uso para este caso.

Por otro lado se observa un aumento importante de la resistencia a Ciprofloxacina, un antibiótico ampliamente utilizado. Hace 8 años, de cada 3 pacientes tratados con este antibiótico se podía esperar un fallo terapéutico en 1 paciente, ahora se puede producir este fenómeno en dos de cada tres.

Por esta razón la Ciprofloxacina, un antibiótico excelente, debe ser llevado a reposo, o sea dejar de usarlo empíricamente por un tiempo, a menos que un cultivo de orina nos muestre que la bacteria es sensible, de esta manera se reduce la resistencia bacteriana de forma natural. Además sugerimos iniciar tratamiento empírico con Cefuroxima, cuya resistencia anda por el 16%, o una Cefalosporina de tercera generacion oral, como Cefixima. Para infecciones no complicadas Nitrofurantoina es buena opcion.

Nota: una bacteria tiene resistencia alta a un antibiótico cuando el porcentaje es mayor a 20%.

El segundo gráfico

El gráfico 2 muestra la alta resistencia a todos los antibióticos, exceptuando los Carbapenicos y Aminoglucosidos, que solo pueden ser usados por los médicos para evitar efectos secundarios graves.

Las bacterias tienen la capacidad de producir unas sustancias químicas llamadas Betalactamasas de Espectro Ampliado, capaces de inactivar los antibióticos más frecuentemente usados.

Este fenómeno se produce con mayor frecuencia en pacientes con infecciones adquiridas en el hospital, las cuales llevan a un aumento de la mortalidad tanto en niños como ancianos y pacientes debilitados.
Lo aconsejable es un uso juicioso de los antibióticos respaldados por cultivos adecuados.

El autor es Cardiólogo
Internista

*Por Freddy Figueroa