Lunes, 22 de abril, 2019 | 2:27 am

Lo que debes saber sobre los miomas

Incidencia. Ocupan la tercera posición de las afecciones ginecológicas. Tratamientos. La miomectomía, histeroscopia, embolización uterina e histerectomía son los más utilizados.

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La miomatosis uterina es conocida como la enfermedad benigna más frecuente del cuerpo del útero, la cual afecta del 20 al 40 % de las mujeres en edad reproductiva.

La doctora María del Pilar Vargas, ginecóloga laparoscopista del Cedimat,  revela que estas afecciones prevalecen en un 50-60 % de las pacientes afectadas.

De acuerdo con los datos del National Health Interview   Survey de los Estados Unidos, organismo que monitorea el renglón Salud a nivel internacional,  los miomas uterinos ocupan la tercera posición de las afecciones ginecológicas, con aproximadamente 9.2 de cada 1,000 mujeres afectadas.

Muchas inquietudes

“Muchas son las inquietudes de las mujeres que padecen de esta patología. Dentro de las primeras preguntas que surgen  en la consulta están: ¿cómo se cura? o  si se puede conservar el útero cuando se tiene miomas.

En la actualidad, existen varios tipos de tratamiento que lo hacen posible, lo que permite restablecer la salud de la mujer de forma óptima”, señala la especialista.

Cómo tratarlos

Para combatir esta afección y eliminar este tumor benigno, la doctora comparte los tratamientos más implementados: la miomectomía, la embolización uterina y la histeroscopia.

“Estas opciones de tratamiento tienen diferencias en sus utilidades.

La miomectomía es la resección o separación sólo del mioma; esta técnica se utiliza cuando se desea preservar el útero por fertilidad, la cual se puede realizar de manera tradicional o por vía laparoscópica, siendo  sus ventajas mejor  recuperación postoperatoria y mínimas incisiones (menores cicatrices), menor sangrado y más rápida incorporación de la paciente a sus actividades cotidianas.

En el caso de la embolización uterina, la ginecóloga argumenta que este es un tratamiento no quirúrgico que lleva a la retracción o disminución de los tamaños de los miomas.

El mismo consiste en cierre u oclusión de ambas arterias uterinas, bajo el control radioscópico, inyectando un componente.

Su resultado es favorable, ya que los miomas disminuyen de tamaño, sin embargo, su uso ha disminuido  debido a que de un 1-5 % aproximadamente de las pacientes presentan menopausia luego del procedimiento.

Otra de las alternativas que tienen las mujeres que padecen de esta enfermedad es la histeroscopia,  un procedimiento mínimamente invasivo, el cual permite una estancia hospitalaria corta y una rápida recuperación.

La doctora Vargas enfatiza que este procedimiento se considera la técnica de abordaje de elección para substraer los miomas submucosos (es decir, los que están dentro del endometrio), los cuales producen un sangrado abundante, infertilidad y abortos  repetidos.

“Es por esto que sólo deben tratarse aquellas mujeres con miomas sintomáticos. Hoy en día, existen muchas opciones terapéuticas para el manejo de los mismos”, agrega.

Más rápido en casa

En el caso de la histeroscopia ambulatoria, permite el diagnóstico y la clasificación del mioma, así como su forma de tratarlo en algunos casos.

Los límites entre la miomectomía ambulatoria y la quirúrgica no son precisos y dependen de la habilidad y experiencia del cirujano, del material disponible, de  la localización, del tamaño y comportamiento del mioma, así como la tolerancia de la paciente al procedimiento.

La especialista asegura que la mayoría de estudios demuestran que la miomectomía histeroscópica es del 70-90 % efectiva en el control de los problemas hemorrágicos.

En el caso de la fertilidad, entre un 16.7-76.9 % de las mujeres podrán quedar embarazadas tras la cirugía.

La última alternativa de tratamiento

La histerectomía consiste en la extirpación del útero, siempre y cuando la paciente tenga ya sus deseos genésicos cumplidos y no desee conservar el útero.

Se puede realizar de manera tradicional o laparoscópica, si el tamaño del útero lo permite; se debe valorar la opción laparoscópica por las ventajas que refleja en la calidad de vida de la paciente (menor tiempo de recuperación, fácil reintegro a su vida.