Chicago.-El arribo a la Liga Nacional y a los Piratas de Pittsburgh le ha servido a Francisco Liriano para tomar un segundo aire en su carrera y reencontrarse con ese lanzador exitoso y dominante que ha querido ser desde que debutó en Grandes Ligas, el 5 de septiembre de 2005.
Esto es como un nuevo comienzo para mí. Le doy gracias a Dios y a los Piratas, que me dieron la oportunidad de estar aquí con ellos, dijo Liriano, en su reciente visita a la ciudad de Chicago.
El dominicano, quien en sus primeros siete años en el máximo nivel estuvo en la Liga Americana, con Minnesota y los Medias Blancas de Chicago, ha sido consistente durante las once aperturas que ha realizado esta campaña, de las que ha ganado ocho y ha perdido tres.