Las sanciones políticas y económicas no disuadieron a Rusia de incorporar a Crimea, pero ahora las mujeres ucranianas se movilizan por un nuevo tipo de embargo: no practicarán más sexo con hombres rusos.
'No se lo dé a un ruso', es el nombre de la campaña que busca combatir los apetitos sexuales rusos en el territorio ucraniano, llamando la atención por sus acciones en Crimea.