Lunes, 22 de abril, 2019 | 4:23 pm

Las noticias falsas en el proceso electoral



Hay motivos para preocuparse por la utilización de las redes sociales para divulgar informaciones falsas, que en la mayoría de los casos tienen su origen en una mente perversa.

Las llamadas “fake news” no son un fenómeno nuevo, aunque las nuevas tecnologías sí han facilitado su proliferación y aumentado su radio de efectos negativos.

Estas caminan a la velocidad del rayo, porque son divulgadas con entusiasmo por las personas que quisieran que la mentira divulgada fuera verdad y por tanto cuando la verdad llega a sus manos no necesariamente la reproducen, porque se produce en ellas una especie de decepción.

En la divulgación de una noticia falsa se conjugan la maldad y el morbo. En otras palabras, se mezcla con sentimientos.

Justo porque toca la parte sensitiva es que están siendo usadas tan activamente en las campañas electorales. Recordemos que las campañas también se dirigen a la emoción, dejando a la razón en un plano secundario.

Las “fake news” pueden hacerle mucho daño a un proceso electoral y terminar afectando la vida institucional de una nación completa.

Ahí viene el dilema de cómo enfrentar ese fenómeno sin alterar otros derechos fundamentales que tiene el ciudadano.

La información veraz servida de manera rápida, proveniente de las fuentes adecuadas y difundida por los medios adecuados, puede ser un antídoto a este fenómeno, en cuya aplicación tienen que participar todos los actores con responsabilidad social.

El público debe irse educando en las formas de cómo detectar una información falsa para evitar que lo tomen de carne de cañón.