Las conclusiones de los psiquiatras que evaluaron a Mario Redondo Llenas después del crimen
- Las evaluaciones revelaron un perfil de personalidad antisocial y ausencia de remordimiento durante el juicio.
Santo Domingo R.D.– Las evaluaciones psiquiátricas realizadas a Mario José Redondo Llenas y a Juan Manuel Moliné Rodríguez tras el asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar concluyeron que ambos presentaban un trastorno de la personalidad antisocial, según se expuso durante el proceso judicial.

Qué concluyeron los psiquiatras sobre Redondo Llenas
De acuerdo con los especialistas que los evaluaron, se trataba de individuos con conductas frías y sin remordimiento, a quienes describieron como “irregenerables” y capaces de actuar sin mostrar reacción emocional ante hechos extremos.

Participación en la búsqueda de la víctima
Durante los días en que se conocía el juicio del caso, uno de los elementos que más llamó la atención fue el comportamiento de Redondo Llenas tras el crimen. Según se estableció, participó activamente en la búsqueda de la víctima, a pesar de conocer lo ocurrido, e incluso mostró aparente dolor en la funeraria cuando el cuerpo fue hallado.
Los psiquiatras también señalaron que, con el paso del tiempo en prisión, ninguno evidenció señales de arrepentimiento por el hecho cometido.

Estas conclusiones contrastaron con la versión ofrecida por los acusados en los tribunales, la cual no fue aceptada por la familia de la víctima ni por los especialistas que intervinieron en el caso.
Libre tras cumplir 30 años de condena
Declaraciones y proceso de reinserción
Mario José Redondo Llenas habló este martes tras salir del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombres, luego de cumplir la condena de 30 años impuesta por el asesinato de su primo, José Rafael Llenas Aybar, ocurrido en 1996.
El caso, que estremeció a la sociedad dominicana, también tuvo como implicado a Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien recuperó su libertad el 5 de mayo de 2016.
A su salida, Redondo Llenas ofreció declaraciones en las que centró su mensaje en tres ejes: “arrepentimiento, respeto y vocación de servicio”. Aseguró que durante todos estos años ha pedido perdón de manera constante, afirmando que esa ha sido la única forma de sobrellevar el peso de lo ocurrido.
“Hoy nuevamente pido perdón a mi familia, víctimas directas de mis hechos, y a la sociedad afectada por mi comportamiento”, expresó, al tiempo que insistió en que ninguna acción podrá reparar completamente el daño causado.
El exconvicto también sostuvo que su paso por el sistema penitenciario estuvo marcado por un proceso de transformación personal. Indicó que participó en programas educativos, desde alfabetización hasta estudios universitarios, llegando a formarse en Derecho, además de obtener una licenciatura en Ciencias y Letras y capacitación en el área agronómica. Según explicó, también colaboró como facilitador y guía para otros internos, y trabajó en proyectos agrícolas dentro del recinto.
“Nada de esto borra el daño causado, no lo pretende, pero sí evidencia que el tiempo puede ser utilizado para construir, reflexionar y cambiar”, afirmó.
Redondo Llenas señaló que, en esta nueva etapa, aspira a aportar desde el servicio, especialmente en procesos de reeducación dentro del sistema penitenciario, y no descartó integrarse a espacios académicos o institucionales donde su experiencia pueda servir de aprendizaje.
Su salida se produce tras el cumplimiento íntegro de la pena, luego de que el juez de Ejecución de la Pena realizara el cómputo correspondiente desde su arresto, el 5 de mayo de 1996, y emitiera la orden de libertad al centro penitenciario.