Tras una primavera en la cual realizó una de sus metas y un verano de ensueño en el Mundial de Básket, Orlando Antigua hace un gran intento por mantener sus pies en la tierra.
Pero por más que intenta, su sonrisa y su entusiasmo no se pueden esconder. “Es un gran reto, pero te tengo que decir que es un buen reto", dijo el ex jugador, ex vendedor de artículos promocionales.
En abril Antigua, nacido en República Dominicana, tomó las riendas del alicaído programa de baloncesto masculino de la Universidad del Sur de la Florida — solo uno de dos dirigentes hispanos en todo el baloncesto colegial a nivel nacional — y comienza su primera temporada oficialmente en el Sun Dome contra Flagler College.
Las vueltas que ha dado la vida de Antigua son dignas de un libro o quizás hasta una película.
Es una historia de una larga travesía que irónicamente aún comienza, y es que está haciendo un gran intento por mantener sus pies en la tierra. Hace nueve meses, estaba en la banca del equipo de la Universidad de Kentucky como asistente.