La vida se devalúa en nuestro país

Vemos con preocupación lo mucho que se ha devaluado la vida en la República Dominicana . Son muchas las circunstancias inexplicables en que algunos deciden matar a otros.

Ya editorializamos sobre el horrendo caso en el que un grupo de personas torturó e incendió hasta la muerte a un adolescente al que le atribuyeron intentar robarse un motor.

En días pasados una señora murió al recibir de manera accidental una bala disparada por una persona contra un chofer de un minibús público por una discusión de tránsito que debió quedarse en trivial.

Los ejemplos abundan de personas que matan a sus parejas porque simplemente estas han decidido separarse, o por celos.

Los asesinatos para robar celulares también son frecuentes.

La devaluación de la vida parece haber tomado una curva acelerada en el país.

Ahora nos toca horrorizarnos por el caso de un niño de cuatro años ahorcado en una rama cerca de su casa, al parecer por un hombre de 74 años, en el sector Capotillo de esta capital.

Aún no se ha definido el estado mental del imputado, pero cualquiera que sea es un reflejo más de la situación antes descrita.

Quizás ha llegado el momento de hacer un alto, de no continuar relativizando el valor de la vida, de dejar de aplaudir cuando se producen linchamientos o cuando las autoridades matan a presuntos delincuentes.
La vida es un valor supremo.

Etiquetas

vida

Sobre el autor

El Día

Desde su fundación el 5 de marzo de 2002, el matutino EL DÍA se ha consolidado como uno de los medios de comunicación más influyentes de la República Dominicana. A través de nuestras ediciones impresa y digital, y con una fuerte presencia en redes sociales, hemos mantenido el compromiso de ofrecer una cobertura informativa veraz, ética y objetiva.

Nuestro diario fue fundado por Rafael Molina Morillo, un visionario del periodismo, quien lideró EL DÍA hasta su fallecimiento en a...