Domingo, 15 de septiembre, 2019 | 6:09 am

La verdadera razón por la cual dormimos

Dormir adecuadamente.


Hay pocas cosas sin las que, literalmente, no podemos vivir. Una, es el oxígeno. Otra, la comida y el agua. Y luego tenemos el sueño.

Si obligas a un animal a mantenerse despierto por demasiado tiempo, lo matarás. Es algo que ciertamente también se aplica a los humanos.Sin embargo, a pesar de décadas de estudios científicos aun no hay un consenso sobre exactamente por qué es tan importante dormir.

Se ha encontrado que tiene muchos beneficios, que nos ayuda a procesar los recuerdos y a mantener nuestras vidas sociales y emocionales por buen camino.

Sin embargo, a primera vista es algo que no debiera suceder.

Y es que no tiene mucho sentido que los animales pierdan deliberadamente la consciencia todos los días.

“El costo en términos de sobrevivencia es astronómico”, dice Matthew Walker de la Universidad de Berkeley en California, EE.UU..

Por lo tanto, las funciones del sueño deben ser tan importantes que compensan la vulnerabilidad asociada con no estar despierto.

Y significa que seguramente podemos rechazar una de las teorías más simples del sueño: dormimos porque no tenemos nada mejor que hacer.

Otros estudios sugieren que es una buena forma de ahorrar valiosa energía, dado que la temperatura corporal central de los mamíferos muchas veces baja durante el sueño.

Eso no convence a Walker y otros investigadores. “La cantidad de energía que los humanos se ahorran durmiendo es aproximadamente lo que te encuentras en una rebanada de pan integral”, afirma.

“Simplemente no vale el ahorro de 120 calorías”.

Definición del sueño

Hay tres elementos principales en el comportamiento de los animales al dormir.
Ante todo, hace que se queden tranquilos y quietos.

En segundo lugar, que sean más lentos para responder. Si haces un fuerte ruido cerca de un animal dormido, su reacción no será tan rápida como la de uno despierto.

Y, finalmente, podemos reconocer el sueño porque evita el cansancio en los animales. Si está despierto toda la noche, lo compensará durmiendo más de lo normal al día siguiente.

Usando esos criterios se puede decir que incluso duermen animales relativamente simples como la mosca de la fruta y las lombrices microscópicas.

“Creo que son criterios bastante confiables para identificar y diferenciar el sueño de un simple descanso”, dice Paul-Antoine Libourel del Centro de Investigación de Neurociencia de Lyon, Francia.

Fase REM

Según Libourel, el sueño pareciera ser una característica casi universal de la vida animal.
“Sugiere que es fundamental para la sobrevivencia de las especies. La selección natural no la eliminó”.

De hecho, hizo totalmente lo opuesto, construyendo, sobre la base del concepto de dormir, nuevas fases y funciones.

Fue así que, en algún momento de la prehistoria, surgió la más famosa de las fases del sueño: la REM (de movimiento ocular rápido, en sus siglas en inglés).

Sabemos que los humanos tienen sueño REM. Parece claro que está presente en los otros mamíferos y, seguramente, en los primeros que caminaron sobre la Tierra hace unos 220 millones de años.

Los dinosaurios aparecieron en esa época también y muchos desaparecieron hace aproximadamente 65 millones de años, pero un grupo siguió viviendo: las aves que, como los mamíferos, tienen sueño REM.

Quizás el sueño REM surgió en un distante ancestro común de los mamíferos y las aves-dinosaurios, dice Libourel, o se originó independientemente en los dos grupos.

Para algunos investigadores no hay una explicación funcional de su origen, siendo simplemente un subproducto de otros cambios evolutivos.

Reptiles y mamíferos

Según Rubén Rial, de la Universidad de las Islas Baleares en Mallorca, España, la aparición de animales de sangre caliente desencadenó una complicada cadena de causas y consecuencias que, finalmente, determinó que los protomamíferos adoptaran una existencia nocturna, a diferencia de sus antepasados reptiles.