La rutina en la pareja
Existe una rutina que nos gusta y nos hace sentir seguros y otra que nos aburre y nos hace sentir mal.
A la última nos referimos.
Las parejas casadas, unidas o en un largo noviazgo, comienzan con grandes expectativas y encantadas, pero con el tiempo se van desgastando y aburriendo hasta que piensan que ya desapareció el amor.
Pasan por ciclos en los que aparece la rutina, la costumbre. Las ocupaciones y preocupaciones por algunas situaciones no les permiten detectar que existe una dificultad, hasta que se convierte en problema.
Algunas situaciones que pueden desestabilizar la relación son: el inicio de la vida en común, el nacimiento de un hijo, la entrada de los hijos a la escuela, la marcha de los hijos del hogar y cambios en la vida laboral. Pautas para evitar la rutina:
– Dedicar tiempo a su pareja. Entender que lo más importante son ustedes y sus satisfacciones como pareja y que los hijos y otros familiares se beneficiarán de esto.
– Cuando se presenta una situación estresante, dialogar y negociar.
– Mantener vivas las manifestaciones de afecto. Ese beso al salir y llegar, toques amorosos cuando se encuentran cerca, sorpresitas de mensajes cariñosos dejados en un papelito en algún lugar de la habitación, llamadas y mensajes telefónicos, invitaciones inesperadas a una cena o un paseo romántico.
– Compartir actividades juntos.
– Decir te amo.
En relaciones que se creen apagadas, pueden retornar y renacer el encanto y la ilusión.
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