La relación entre Ichiro y Matsui

OAKLAND.- Ichiro Suzuki y Hideki Matsui, las exportaciones más populares de Japón desde el Walkman de Sony, se vieron adecuadamente entrelazados el primer sábado de esta temporada en el Día de la Herencia Japonesa en Oakland.

El nuevo fichaje de Oakland después de siete temporadas con los Yankees y una con los Angelinos, Matsui, pegó un doble para marcar el hit número 2.500 de su carrera (en combinación con sus estadísticas de la liga de Japón). El receptor de los Atléticos, Kurt Suzuki, quien es japonés/americano de cuarta generación, luego conectó un elevado hacia Ichiro, quien atrapó la pelota y sacó a Matsui de out mientras intentaba pisar y correr a tercera. ¿Cuáles son las probabilidades de que eso suceda en algún momento, ni hablar en el Día de la Herencia Japonesa? "No tengo idea, pero muy escasas, supongo", dijo Suzuki de Oakland, "De Suzuki a Suzuki a Matsui — ¡out! Es bastante gracioso".

Matsui e Ichiro tienen su historial. Se conocieron en la escuela secundaria. Matsui era un estudiante de tercer año en la Escuela Secundaria Seiryo cuando su equipo viajó para enfrentar a la Escuela Secundaria Aikoudai Meiden, donde Ichiro cursaba el cuarto año. Los equipos a menudo toman baños comunales en Japón, y dado que la escuela de Matsui era la invitada, se les permitió utilizar el baño primero. Pero el primer baño también se reserva generalmente para los estudiantes de cuarto año, y cuando Ichiro llegó, se fijó que Matsui ya estaba en el agua.

Saltemos más de una década hacia el futuro, cuando los dos jugadores más famosos de Japón ya están establecidos en nuestras Grandes Ligas. Un invierno se presentaron juntos en un programa de televisión en Japón, e Ichiro aprovechó la oportunidad para hacerle a Matsui una pregunta muy importante: ¿Por qué te metiste en el baño primero?

Matsui dice que Ichiro estaba bromeando cuando hizo la pregunta, pero el hecho de que recordó la posible violación del protocolo de los baños después de tantos años es bastante interesante.

Ichiro y Matsui son tales íconos que sus padres respectivos operan museos privados enfocados en sus hijos famosos (el museo de Ichiro tiene un retenedor de ortodoncia del primer ciclo de secundaria; se desconoce si el museo de Matsui tiene su primera copia de la revista Playboy). La percepción antigua es que además existe una rivalidad complicada entre Matsui e Ichiro — a quienes rara vez se les ve hablando juntos. Matsui, sin embargo, desmintió esto cuando le preguntaron sobre la relación entre ambos.

"Siempre nos saludamos cuando nos vemos en el terreno de juego, pero no necesariamente salimos juntos del campo ni nada por el estilo. Pero la relación está muy bien", Matsui dijo a través de su intérprete. "Tal vez a través de los medios y a través de los medios a los aficionados, tal vez haya una rivalidad que ha sido creada. Pero yo personalmente, no tengo ningún tipo de rivalidad o sentimiento así".

Ichiro rechazó dar una entrevista sobre su relación con Matsui. Cuando Matsui primero se unió a los Yankees en 2003, Ichiro habló con mucho respeto sobre él, pero también le dijo a un reportero que los dos no se habían conocido pese al incidente del baño en escuela secundaria y pese al hecho de que los dos se enfrentaron en la serie de campeonato de Japón de 1996, en varios Juegos de Estrella de Japón y en la gira de las Grandes Ligas en Japón en el 2002. Robert Whiting, quien ha escrito libros sobre el béisbol japonés en general y sobre Ichiro específicamente, dice que piensa que Ichiro sintió celos inicialmente por la atención que recibió Matsui porque él era un toletero para los súper populares Gigantes de Yomiuri en Tokio mientras que Ichiro jugó con el Orix Blue Wave (más o menos como los Padres de San Diego de Japón) en Kobe. Ichiro se quejó una vez de que incluso si él bateaba para .400, Matsui seguiría recibiendo más atención.

"Yo pienso que Ichiro se sentía superior a Matsui en todos los aspectos como pelotero y le molestaba el hecho de que Matsui monopolizó toda la atención en Japón — clasificado más alto por los fanáticos, sólo por sus cuadrangulares y porque jugó con los Gigantes", Whiting escribió en un correo electrónico. "Algo de eso se desbordó al béisbol de Grandes Ligas, especialmente durante los mejores años de Hideki con los Yankees — que tenían mucho más caché en Japón que los Marineros de Seattle. Yo no pienso que exista una animosidad personal alguna, pero sus personalidades son bastante diferentes".

Esa descripción se queda corta. Ichiro sopesa mucho sus palabras y claramente no le gusta lidiar con la prensa. Aunque puede ser bastante agradable en una sesión que no es de entrevista, él a menudo se sienta dándole la espalda a los reporteros durante un interrogatorio pospartido, descartando las preguntas que no le gustan diciendo que no son buenas. Matsui es abierto, sociable y asequible. Ambos, sin embargo, están muy concientes del escrutinio de la prensa — aún después de los 18 años combinados del dúo en los Estados Unidos, media docena o más de reporteros japoneses están asignados a seguir a cada uno de ellos a diario.

"Existe una gran rivalidad — yo pienso que Hideki está ganando", bromeó el abridor de Oakland Gio González sobre la cobertura de la prensa.

Ichiro ha tenido mucho más éxito personal en los Estados Unidos — con un premio de Jugador Más Valioso, varios títulos de bateo, el récord de imparables en una temporada, más de 2.200 indiscutibles en tan sólo 10 temporadas, un promedio de por vida de .330, 10 Guantes de Oro y 10 participaciones en el Juego de Estrellas, él eventualmente tendrá una placa en el Salón de la Fama en Cooperstown aún sin contar sus hazañas considerables en Japón.

Quizás Matsui no sea inmortalizado en Cooperstown, pero ha disfrutado de bastante éxito aquí también. Ha jugado en dos ediciones del Juego de Estrellas, ha remolcado 100 carreras cuatro veces, ha conectado 25 jonrones o tres veces y ha conseguido un honor que ha estado fastidiosamente fuera del alcance de Ichiro (o incluso a la vista para él en años recientes): el premio de JMV de la Serie Mundial en 2009.

Mientras Ichiro parece atascado en otra temporada perdedora (los Marineros entran al fin de semana con marca de 7-13 y sotaneros en el Oeste de Liga Americana), los Atléticos esperan que Matsui los pueda ayudar a volver a la postemporada. Los Atléticos tienen una de las mejores rotaciones abridoras en la liga, pero han carecido de poder y producción de carreras en años recientes; Kevin Kouzmanoff lideró al equipo con 16 de los 109 vuelacercas de Oakland la pasada temporada. La esperanza es que Matsui pueda ayudar a mejorar eso. Sus mejores años han quedado atrás, pero bateó 21 jonrones con 84 carreras impulsadas el año pasado y conectó 28 cuadrangulares la temporada anterior. Batea para promedio de .242 con tres jonrones y 15 carreras impulsadas esta temporada.

"Él es esa fuerza intimidante en el medio de la alineación que no hemos tenido por años", djo Kurt Suzuki. "Él lo ha hecho por muchos, muchos, muchos años. Si tomas esos números que él ha registrado y los colocas en el medio de la alineación — hace que todo el mundo a su alrededor sea mejor".

"Le quita mucho estrés a la rotación abridora y al bullpen", dijo González. "Podemos salir y ahora tendremos carreras con las que trabajar. Ayuda inmensamente".

Ichiro cumplió 37 años el otoño pasado pero continúa estando en gran forma; corre lo suficientemente bien para haberse robado 42 bases el año pasado y todavía es lo suficientemente bueno defensivamente para haberse ganado su décimo Guante de Oro el año pasado. Matsui, quien necesita cinco jonrones más para alcanzar un total combinado de 500 para su carrera, cumplirá 37 este verano y dice que no ha pensado sobre si quiere terminar su carrera aquí o en Japón. En Oakland lo han reducido a un papel de bateador designado.

En cuanto al legado que los dos eventualmente dejarán, Matsui respondió: "Lo que Ichiro ha logrado ha sido verdaderamente increíble, al punto en que pienso que se ha convertido en un ejemplo al que todos deben aspirar".

Ambos jugadores donaron generosamente al fondo de ayuda para el terremoto de Japón, aproximadamente $1,2 millones de Ichiro y $600.000 de Matsui.

"Yo no sé cómo resultarán las cosas en el futuro, si llegaremos a trabajar juntos de alguna manera", dijo Matsui cuando le preguntaron si quisiera ver un crecimiento en su relación. "Pero nuestros sentimientos por mejorar las cosas en el béisbol y ser el puente entre el béisbol americano y el japonés, es un sentimiento mutuo que compartimos. Yo no sé si trabajaremos juntos, pero creo que él tiene ese tipo de sentimiento hacia el béisbol".

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.