Domingo, 21 de abril, 2019 | 8:04 am

La mujer y sus cambios después de los 40

Ellas sufren alteraciones hormonales, de la piel y el metabolismo

Aparecen los signos de envejecimiento facial: arrugas, pliegues, surcos, manchas, flacidez, ojeras, bolsas y fatiga en  contorno de ojos.
Aparecen los signos de envejecimiento facial: arrugas, pliegues, surcos, manchas, flacidez, ojeras, bolsas y fatiga en contorno de ojos.


Santo Domingo.-Muchas personas consideran los cuarenta como una etapa en decadencia con cambios, tantos físicos como emocionales, evidenciando, para unas más que otras, crisis de alteraciones.

Pero como el cuerpo y la mente se rigen por etapas, es fundamental hacer frente a estos cambios afrontándolos con la mayor naturalidad posible, pues en la vida todo es evolución.

Para la doctora en dermatología estética y anti envejecimiento Érika Barroso, entrar a los 40 años, y más aún llegar a los 50, para algunas mujeres es señal de crisis, aunque para ella significa comenzar a vivir”.

Las hormonas influyen

Explica que la razón de que esta crisis sea entorno a los 50 años es debido a los cambios hormonales y metabólicos que trae la menopausia, la cual estadísticamente llega a la vida de la mujer entre los 48 y 50 años.

Barroso dijo que en esta etapa, el cuerpo experimenta cambios como el aumento de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, alteraciones gastrointestinales, estreñimiento e indigestión, trastornos urinarios, retención de líquidos, alteraciones metabólicas (síndrome metabólico), aumento de la acumulación de tejido adiposo localizado, principalmente en abdomen y caderas.

Así como aumento de peso debido a la grasa y líquidos, disminución del apetito y masa muscular, disminución de la densidad ósea, descalcificación por disminución de las concentraciones de calcio, disminución de vitaminas y minerales, de la libido, pérdida de apetito sexual presencia de sequedad vaginal, resultado de la reducción de flujo y revestimiento vaginal y alteraciones micro vasculares (varices). También el cabello pierde vitalidad y se hace más fino, débil, quebradizo y escaso.

Las mujeres de los 40, emocionalmente, experimentan aumento de la sensibilidad, ansiedad y frustración por las cosas no logradas.

“Para nadie es un secreto que nuestro cuerpo es una máquina productora desde que nacemos hasta los 30-35 años, a partir de esta edad el cuerpo pasa de ser 100 % productor a ser 50/50 (50 % productor / 50 % consumidor) y después de los 40-45 años somos prácticamente 100 % consumidores.

Consumidores de todos los procesos celulares, es por ello mi énfasis en la medicina y cuidados preventivos antes de esta etapa de vida para así poder manejar los cambios fisiológicos positivamente”, dijo Barroso.

Una etapa de plenitud

Agrega que los 40, es la mejor etapa de plenitud, sabiduría e independencia de una mujer, y a partir de estos hay tres puntos claves a cuidar que es la alimentación, el cuidado de la piel y la mente.

Indicó también que el cerebro femenino desde que nace es fabuloso, simplemente a esta edad tiene el poder de dejar huellas por dónde camina, atraer miradas por donde pasa y transmitir la seguridad en ella misma, pues cada año de vida de la mujer actúa como un fertilizante de las conexiones neuronales.