La masa muscular se convierte en una aliada para proteger el corazón

La masa muscular se convierte en una aliada para proteger el corazón
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Mantener y desarrollar masa muscular puede favorecer la salud cardiovascular al contribuir al control de factores asociados con enfermedades del corazón.

El entrenamiento suele relacionarse con bajar de peso, mejorar la apariencia o aumentar el rendimiento físico, pero sus beneficios pueden ir mucho más allá de lo estético.

Bernabé Lagrule, coach de fitness y salud, fundador y CEO de BL Performance Wellness Center, sostiene que después de más de tres décadas dedicado al entrenamiento ha comprobado la importancia de preservar la musculatura como parte de un estilo de vida saludable.

“El músculo no es solo una cuestión estética, es uno de los órganos más importantes para la salud y uno de los mejores aliados del corazón”, afirma.

Durante años, el cuidado cardiovascular estuvo asociado principalmente con caminar y realizar ejercicios aeróbicos. Lagrule señala que el trabajo cardiovascular continúa siendo importante, pero destaca que el entrenamiento de fuerza también debe ocupar un lugar dentro de una rutina dirigida a preservar la salud.

Según explica, desarrollar y mantener la masa muscular ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, controlar la presión arterial, reducir la inflamación crónica y favorecer el metabolismo, factores relacionados con la salud cardiovascular.

Fuerza y prevención

La importancia que Lagrule atribuye al ejercicio también está marcada por su propia experiencia. El autor del libro “Método Lagrule” sufrió un infarto que cambió su manera de entender el cuidado de la salud.

“Decidí estudiar más, entender mejor el cuerpo humano y asumir la responsabilidad diaria de cuidar el regalo de la vida”, relata.

A partir de esa experiencia, asegura que el entrenamiento de fuerza acompañado de una alimentación adecuada, descanso y otros hábitos saludables puede contribuir a mejorar la calidad de vida.

Para el especialista, esperar la aparición de hipertensión, diabetes, colesterol elevado u otro diagnóstico para modificar los hábitos supone perder una oportunidad de trabajar preventivamente.

También destaca que comenzar a entrenar después de los 50 años puede aportar beneficios, debido a la capacidad del organismo de responder a estímulos adecuados.

Lagrule afirma haber acompañado a personas que recuperaron fuerza después de años de sedentarismo y que lograron reducir medicamentos bajo supervisión médica tras mantener cambios en su estilo de vida.

La masa muscular se convierte en una aliada para proteger el corazón
Bernabé Lagrule, coach de fitness y salud, fundador y CEO de BL Performance Wellness Center.

Músculos para envejecer

El entrenamiento de fuerza también adquiere relevancia a medida que avanzan los años porque conservar la musculatura favorece la movilidad y la autonomía necesarias para realizar actividades cotidianas.

“Cuando hablamos de levantar pesas, no hablamos únicamente de hipertrofia o rendimiento deportivo”, señala Lagrule, quien relaciona esta práctica con la posibilidad de llegar a edades avanzadas conservando capacidades como subir escaleras, levantarse de una silla, caminar con seguridad o cargar peso.

El coach plantea que el deterioro asociado con el envejecimiento puede ralentizarse mediante entrenamiento adecuado, suficiente consumo de proteínas, buen descanso y un estilo de vida activo.

“El músculo funciona como una reserva de salud, nos protege cuando enfermamos, mejora nuestra recuperación, fortalece nuestros huesos, regula nuestro metabolismo y contribuye incluso a una mejor salud mental”, sostiene.

Su recomendación es incorporar el movimiento y el fortalecimiento muscular antes de que aparezca una enfermedad, con el objetivo de preservar durante más tiempo la fuerza, la movilidad y la independencia.




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El Día

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