Santo Domingo.-La actual jefatura de Estado Mayor de la Marina de Guerra, además de enfrentar el trasiego de personas hacia Puerto Rico y de drogas en nuestro mar territorial, también tiene como misión velar por la preservación del medio ambiente, protegiendo las especies marinas, así como la flora y la fauna a todo lo largo de las costas dominicanas.
En los últimos meses, patrullas navales y de tierra han decomisado una gran cantidad de artefactos que son empleados por pescadores y personas que residen en nuestras comunidades costeras y no solo son usados para la pesca indiscriminada e ilegal, sino que también provocan el exterminio irracional de muchas especies marinas.
Durante operativos costeros-marinos, miembros de la Marina de Guerra se han incautado de una apreciable cantidad de estos artefactos conocidos con los nombres de aparejo, chinchorro, nasa y licuadora, siendo está última red la más criminal de todas, porque no deja espacio en su tejido para que ni las más pequeña de las especies marinas pueda escapar a una muerte segura.
Para llevar a cabo esta labor de protección de nuestros recursos naturales costeros-marinos la actual jefatura de la Marina de Guerra ha dispuesto que tanto unidades navales como patrullas de tierra se mantengan vigilantes las 24 horas del día, con la orden de que cualquier persona que se dedique a esta práctica ilegal sea detenida y sus artefactos o redes incautados.
Esta labor de estricta vigilancia contra la pesca irracional se lleva a cabo en un amplio perímetro costero que va desde Boca Chica, San Pedro de Macorís, La Romana y La Altagracia, hasta las costas norte y noreste del país, incluidas las comunidades de Montecristi y Manzanillo.
En ese sentido, decenas de chinchorros, nasas, aparejos y licuadoras hoy reposan en las comandancias de la Marina de Guerra en San Pedro de Macorís y La Romana, así como en los destacamentos costeros de Uvero Alto y Verón, en la provincia La Altagracia.
También en los destacamentos de Sabana de la Mar, Miches, Samaná, Sánchez, Cabrera, Nagua, Río San Juan, en la Comandancia Naval de Puerto Plata, así como en Montecristi y Manzanillo.
Flora costera
La labor de preservación del medio ambiente que lleva a cabo la Marina de Guerra también se extiende a las zonas boscosas localizadas en todo el perímetro costero marino de nuestro país.
Frecuentemente, patrullas navales y terrestres de la institución naval arrestan a personas que han sido sorprendidas talando árboles indiscriminadamente de diferentes especies, unos para la quema de carbón vegetal y otros para la construcción de rústicas yolas, enramadas y ranchetas en sus respectivas comunidades costeras.
Casos recientes
Una muestra del celo y preocupación que tiene la Marina de Guerra por la preservación del medio ambiente y los recursos naturales, lo constituyen los últimos casos de decomisos ejecutados en las costas de Puerto Plata, donde personal de la institución naval se incautó de cientos de quintales de langostas capturados irregularmente o en época de veda.
Artefactos
La mayoría de estos utensilios empleados por los pescadores dominicanos cuando se emplean irracionalmente son dañinos a las diferentes especies marinas que tienen su hábitat en nuestras costas. Pero el mas criminal de estos artefactos es el conocido con el nombre de licuadora, instrumento que por la conformación del tejido de su red no discrimina la captura de las especies sean estas pequeñas o grandes. Otro tan dañino como la licuadora es el chinchorro de arrastre.