La economía informal constituye una de las grandes paradojas de la República Dominicana: es, simultáneamente, una vía de supervivencia para millones de personas, un espacio de emprendimiento y movilidad económica, y una fuente de vulnerabilidad social y fiscal que el país no puede seguir ignorando. Más que un fenómeno marginal, la informalidad forma parte estructural del tejido productivo nacional.
Para muchas familias e individuos, la informalidad representa una solución inmediata frente a los bajos salarios, la insuficiente oferta de empleos de calidad y las dificultades de acceso al mercado laboral formal. Para otros, constituye la primera etapa de un emprendimiento que puede convertirse, si logra crecer y formalizarse, en una pequeña, mediana o incluso gran empresa.
El problema aparece cuando la informalidad deja de ser una etapa transitoria y se convierte en una condición permanente. En ese punto surgen importantes consecuencias sobre la seguridad social, el acceso a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), el Seguro de Riesgos Laborales administrado dentro del sistema de la Seguridad Social, el acceso al crédito formal y el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Una economía que no puede ser ignorada
Los datos más recientes del Banco Central muestran la dimensión del fenómeno. Durante 2025, la economía dominicana alcanzó un promedio de 5,139,951 personas ocupadas, de las cuales la informalidad representó 54.1 %, aunque esta tasa descendió 1.4 puntos porcentuales respecto de 2024. El crecimiento del empleo estuvo fuertemente concentrado en el sector formal, que explicó el 98.5 % de los nuevos puestos de trabajo netos creados durante el año. (Presidencia de la República Dominicana)
El resultado es importante, pero no debe conducir a una conclusión equivocada. Una tasa de informalidad de 54.1 % significa que más de la mitad de los ocupados dominicanos continúa sin una inserción plenamente formal, de acuerdo con el criterio de acceso a la seguridad social utilizado por la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT).
La información más reciente disponible confirma que la tendencia descendente continuó. En enero-marzo de 2026, el país registró 5,236,178 ocupados, un aumento interanual de 118,631 personas. En ese trimestre, el sector formal representó 52.2 % de la población ocupada y el informal 47.8 %. Para los doce meses comprendidos entre abril de 2025 y marzo de 2026, la informalidad total promedió 54.2 %. (Banco Central Dominicana)
Estas cifras permiten identificar una transformación positiva del mercado laboral: el empleo formal está creciendo más rápidamente que el informal. Sin embargo, el tamaño absoluto del fenómeno sigue siendo demasiado grande para considerar que el problema está resuelto.
Tres formas de mirar la informalidad
La informalidad dominicana no debe analizarse desde una sola perspectiva. Puede estudiarse por el tipo de inserción laboral, por el nivel de ingresos y productividad y por su distribución territorial. Cada enfoque revela una parte diferente del problema.
Cuadro 1. La informalidad por tipo de inserción laboral
| Categoría | Característica principal | Situación social y económica |
| Sector informal | Trabajadores en unidades productivas sin RNC o sin contabilidad auditable, según los criterios de la ENCFT | Alta vulnerabilidad, menor acceso a seguridad social y financiamiento |
| Trabajadores informales en empresas formales | Personas que laboran para unidades formalmente establecidas, pero sin protección laboral plena | Muestra que la informalidad también existe dentro del sector formal |
| Servicio doméstico informal | Trabajo doméstico sin cobertura formal de seguridad social | Importante fuente de ingresos familiares, especialmente para mujeres |
| Trabajadores por cuenta propia | Personas que generan directamente sus propios ingresos mediante comercio, servicios, transporte, oficios y otras actividades | Constituyen una importante vía de autoempleo y emprendimiento |
| Trabajadores familiares no remunerados | Participan en actividades económicas familiares sin recibir necesariamente una remuneración monetaria | Reflejan formas de producción de subsistencia y apoyo familiar |
El Banco Central utiliza un concepto amplio de informalidad laboral que incorpora a los trabajadores del sector informal, empleados domésticos informales, trabajadores informales que laboran en el sector formal y trabajadores familiares no remunerados en determinadas condiciones. Bajo este enfoque, la informalidad representa la proporción de ocupados que no tiene acceso a la seguridad social a través de su ocupación. (Repositorio Cultural)
Esta distinción es fundamental. No todo trabajador informal es un vendedor ambulante ni toda actividad informal se desarrolla fuera de una empresa formal. Existe una zona gris donde empresas registradas contratan trabajadores sin plena protección social, lo que hace más compleja la solución del problema.
El ingreso: la otra cara de la informalidad
Uno de los principales incentivos para permanecer en la informalidad está relacionado con los ingresos y con el costo de formalizar una actividad económica.
Los datos más recientes del Banco Central muestran que, entre abril de 2025 y marzo de 2026, el ingreso promedio por hora de los ocupados del sector informal alcanzó RD$146.90, frente a RD$132.60 en el período anterior, para un aumento nominal de 10.8 %. En el sector formal, el ingreso promedio por hora se situó en RD$195.00. El promedio general alcanzó RD$169.10. (Banco Central Dominicana)
Cuadro 2. La informalidad desde el ángulo del ingreso
| Indicador | Período | Monto aproximado |
| Ingreso promedio por hora, sector informal | Abr. 2025-mar. 2026 | RD$146.90 |
| Ingreso promedio por hora, sector formal | Abr. 2025-mar. 2026 | RD$195.00 |
| Ingreso promedio por hora, total economía | Abr. 2025-mar. 2026 | RD$169.10 |
| Ingreso informal por hora | Abr. 2024-mar. 2025 | RD$132.60 |
| Aumento nominal del ingreso informal | Últimos 12 meses | 10.8 % |
La diferencia entre RD$146.90 y RD$195.00 por hora revela una brecha importante de productividad e ingresos. No significa que toda persona informal gane menos que una formal, pero sí muestra que, en promedio, el mercado formal ofrece una capacidad de generación de ingresos superior.
Esta diferencia también ayuda a explicar por qué la formalización no puede reducirse a una campaña de inscripción en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Si formalizarse significa asumir impuestos, contabilidad, seguridad social, permisos, costos laborales y otras obligaciones sin que aumenten proporcionalmente las ventas y la productividad, muchos pequeños empresarios preferirán permanecer en la informalidad.
Por ello, una política pública inteligente debe hacer que formalizarse sea económicamente conveniente y no solamente legalmente obligatorio.
El peso de la informalidad sobre la economía
Aquí es necesario hacer una distinción metodológica importante. La tasa de informalidad laboral no equivale al porcentaje del PIB producido por la economía informal. Son indicadores diferentes.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en un estudio sobre la informalidad en República Dominicana, cita estimaciones según las cuales la economía informal representa aproximadamente 31.1 % del PIB dominicano. El mismo estudio advierte que la productividad laboral de la economía informal es aproximadamente la mitad de la registrada en la economía formal. (OIT)
Tomando como referencia el PIB nominal de República Dominicana de US$127,410 millones en 2025, publicado por el Banco Mundial, una aplicación puramente ilustrativa del 31.1 % produciría un monto equivalente a aproximadamente US$39,600 millones. No debe interpretarse como una medición oficial del PIB informal de 2025, sino como una aproximación mecánica basada en una estimación previa de participación y el PIB más reciente disponible. (World Bank Open Data)
Cuadro 3. Peso económico de la informalidad
| Indicador | Dato |
| Ocupados promedio, 2025 | 5.14 millones |
| Informalidad laboral promedio, 2025 | 54.1 % |
| Trabajadores informales estimados, 2025 | ≈2.78 millones |
| Estimación de economía informal sobre PIB | 31.1 % |
| PIB nominal de RD, 2025 | US$127,410 millones |
| Equivalente ilustrativo del 31.1 % del PIB | ≈US$39,600 millones |
Nota: El último monto es una estimación aritmética ilustrativa, no una cifra oficial de cuentas nacionales. La medición de informalidad laboral y la estimación de economía no observada utilizan metodologías diferentes.
La literatura económica dominicana muestra, además, que las estimaciones sobre economía no observada varían considerablemente según la metodología utilizada. Un estudio publicado por INTEC recoge estimaciones que sitúan la economía informal en 21.26 % del PIB en 2012, mientras otros métodos han producido resultados superiores. (Revistas INTEC)
Por esa razón, sería incorrecto afirmar que exactamente el 31.1 % del PIB actual pertenece a la economía informal. Lo correcto es señalar que existe evidencia de que su peso económico es muy significativo y que las distintas metodologías producen magnitudes diferentes.
La informalidad no se distribuye igual en todo el territorio
El fenómeno tampoco es homogéneo territorialmente. Las condiciones económicas, la estructura productiva, el nivel educativo, la urbanización, el turismo, la agricultura y la disponibilidad de empleos formales determinan diferencias importantes entre las regiones.
Los datos oficiales de la ONE muestran series de informalidad por macrorregiones y regiones de planificación, mientras que documentos oficiales del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Trabajo también señalan diferencias entre las zonas urbanas y rurales. En datos de SISDOM citados por el Plan Nacional Plurianual, la informalidad alcanzaba alrededor de 49 % en las zonas urbanas y 63 % en las rurales. (One.gob)
Cuadro 4. Informalidad desde el ángulo territorial
| Ámbito territorial | Referencia disponible | Lectura económica |
| Zona urbana | ≈49 % | Mayor concentración de empresas y empleos formales |
| Zona rural | ≈63 % | Mayor peso de agricultura, autoempleo y actividades familiares |
| Ozama o Metropolitana | Alta concentración absoluta de trabajadores informales | Gran número de trabajadores por el tamaño de su mercado laboral |
| Cibao Norte | Importante presencia de empleo informal | Comercio, servicios, agricultura y actividades productivas diversas |
| Valdesia, El Valle y otras regiones | Tasas históricamente superiores a la media en determinados períodos | Mayor incidencia de actividades primarias, autoempleo y menor densidad empresarial |
La concentración territorial tiene dos dimensiones diferentes. Una región puede presentar una alta tasa de informalidad y, al mismo tiempo, tener menos trabajadores informales en términos absolutos que una región mucho más poblada. Por eso, para diseñar políticas públicas se necesitan tanto porcentajes como números absolutos.
En este sentido, la región Ozama o Metropolitana merece especial atención. Su gran tamaño poblacional hace que concentre una cantidad considerable de trabajadores informales, aun cuando su tasa porcentual pueda ser inferior a la de determinadas regiones menos desarrolladas.
Comercio, servicios y oficios: el corazón de la informalidad
La informalidad se encuentra particularmente vinculada a actividades de baja barrera de entrada: comercio, transporte, servicios personales, construcción, pequeños talleres, agricultura y diferentes actividades por cuenta propia.
Los datos más recientes del Banco Central muestran que, entre abril de 2025 y marzo de 2026, el 92.5 % de los ocupados del sector informal se concentraba en cinco grandes grupos ocupacionales: trabajadores de los servicios, 32.4 %; operarios y artesanos, 24.9 %; trabajadores no calificados, 15.8 %; operadores y conductores, 11.2 %; y agricultores y ganaderos calificados, 8.2 %. (Banco Central Dominicana)
Esto permite observar una característica fundamental: la informalidad está estrechamente relacionada con actividades donde el capital inicial requerido es reducido y donde el conocimiento puede adquirirse mediante experiencia práctica más que mediante educación superior.
También existe una fuerte relación con el nivel educativo. Durante ese mismo período, 87.8 % de los ocupados del sector informal tenía educación secundaria o inferior, o no había cursado ningún grado de escolaridad. (Banco Central Dominicana)
La informalidad, por tanto, no es solamente un problema tributario. Es también un problema de productividad, educación, capacitación técnica, financiamiento, innovación y calidad del empleo.
La seguridad social: el costo que no aparece en el salario
Uno de los mayores problemas de la informalidad es que el ingreso que recibe el trabajador no refleja necesariamente el costo económico total de su condición laboral.
Un trabajador independiente puede recibir diariamente un ingreso que, a primera vista, parece superior al salario que podría obtener en un empleo formal. Pero si se descuentan el seguro de salud, la pensión, las vacaciones, la protección ante accidentes laborales, las prestaciones y otros derechos, la comparación cambia.
La informalidad transfiere parte del riesgo económico desde la empresa y el sistema de protección social hacia el individuo y su familia.
Esta realidad adquiere mayor importancia a medida que envejece la población. Una persona puede trabajar durante décadas en la informalidad y llegar a la edad de retiro sin haber acumulado suficientes derechos previsionales. El problema que hoy parece individual puede convertirse mañana en una presión fiscal y social para el Estado.
La informalidad también tiene una dimensión fiscal
Desde la perspectiva tributaria, la informalidad representa una base económica que no está plenamente incorporada al sistema fiscal. Sin embargo, sería un error intentar solucionar el problema exclusivamente mediante mayor fiscalización.
La DGII dispone actualmente de estadísticas de recaudación organizadas por actividad económica y publica información sobre ITBIS y otros impuestos. Estas estadísticas muestran la magnitud de las operaciones que pasan por el sistema tributario formal, pero no permiten determinar directamente cuánto deja de recaudar el Estado por la informalidad, porque no todo ingreso informal habría estado necesariamente sujeto a los mismos impuestos. (DGII)
El objetivo debería ser ampliar gradualmente la base tributaria mediante un sistema sencillo, proporcional y adecuado a la capacidad económica de los pequeños negocios.
Un vendedor ambulante, un pequeño taller, una peluquería familiar o un trabajador independiente no pueden ser tratados fiscalmente de la misma manera que una gran empresa. La formalización debe comenzar con mecanismos simples de registro, facturación, seguridad social y tributación, con costos proporcionales al tamaño de la actividad.
Formalizar no significa perseguir
La política pública debe abandonar la idea de que la informalidad se resuelve simplemente persiguiendo al informal.
El trabajador informal no es necesariamente un evasor deliberado. En muchos casos es una persona que encontró en el autoempleo la única alternativa disponible. Otros son emprendedores que no conocen los procedimientos para formalizarse o consideran que los costos y trámites son excesivos.
Por eso, el Estado debería desarrollar una ruta gradual de formalización, que incluya:
- Registro empresarial simplificado.
- Tributación proporcional al nivel real de ingresos.
- Acceso progresivo a la seguridad social.
- Capacitación técnica y administrativa.
- Acceso al crédito formal.
- Digitalización de pagos y facturación.
- Programas de compras públicas para pequeñas empresas formalizadas.
- Incentivos temporales para quienes abandonen voluntariamente la informalidad.
- Simplificación de permisos municipales y sectoriales.
- Educación financiera y empresarial.
La meta no debe ser simplemente aumentar el número de contribuyentes, sino elevar la productividad de los pequeños negocios para que puedan sobrevivir después de formalizarse.
Conclusión
La economía informal dominicana es demasiado grande para ser considerada una anomalía y demasiado importante para ser combatida únicamente con mecanismos de fiscalización.
Más de la mitad de los trabajadores estuvo en condición de informalidad durante 2025, aunque la tendencia comenzó a mejorar y el empleo formal ha ganado participación. Al mismo tiempo, estudios de la OIT estiman que la economía informal representa alrededor de un tercio del PIB, lo que demuestra que estamos ante un componente relevante de la producción nacional. (Presidencia de la República Dominicana)
El verdadero desafío consiste en transformar esa enorme masa de trabajadores y pequeños emprendimientos en una fuente de mayor productividad, ingresos, seguridad social y recaudación.
La República Dominicana no necesita una guerra contra la informalidad. Necesita una estrategia de transición desde la informalidad hacia la formalidad productiva.
El objetivo final debe ser que formalizarse deje de ser visto como un costo y se convierta en una oportunidad: oportunidad de obtener crédito, vender a empresas grandes, participar en compras públicas, acceder a la seguridad social, ampliar mercados, contratar trabajadores legalmente y construir un patrimonio empresarial.
La informalidad es, en buena medida, el reflejo de las limitaciones del propio modelo económico. Allí donde el empleo formal no llega, aparece el autoempleo; donde el salario es insuficiente, aparece la actividad complementaria; donde el crédito no alcanza, aparece el financiamiento familiar; y donde los trámites son complejos, aparece la economía paralela.
Por eso, formalizar la economía dominicana será, en última instancia, una consecuencia de hacerla más productiva, más inclusiva y socialmente más rentable para quienes hoy sobreviven en la informalidad.
Bibliografía y fuentes
- Banco Central de la República Dominicana (BCRD). Boletín Trimestral del Mercado Laboral, enero-marzo 2026. Datos de ocupación, informalidad e ingresos laborales. (Banco Central Dominicana)
- Banco Central de la República Dominicana (BCRD). Boletín Trimestral del Mercado Laboral, julio-septiembre 2025. Composición del empleo formal e informal. (Banco Central Dominicana)
- Oficina Nacional de Estadística (ONE). Estadísticas de trabajo, informalidad, ingresos y población ocupada por ramas de actividad y macrorregiones. (One.gob)
- Organización Internacional del Trabajo (OIT). Estudio sobre las características, causas y factores de la informalidad laboral en la República Dominicana. Estimación del peso de la economía informal y análisis de productividad. (OIT)
- Banco Mundial. Dominican Republic Data. PIB nominal y principales indicadores económicos. (World Bank Open Data)
- Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Estadísticas de recaudación e ITBIS por actividad económica. (DGII)
INTEC, Ciencia, Economía y Negocios. Informalidad laboral y economía no observada: una revisión de la literatura aplicada en la República Dominicana. Revisión de las principales metodologías de estimación de la economía informal. (Revistas INTEC
leídas