Miércoles, 22 de mayo, 2019 | 3:13 pm

La Iglesia Católica critica las intenciones mezquinas de quienes pretenden perpetuarse en sus cargos, aunque tengan que pisotear otra vez la Constitución

También critica a aquellos que venden sus votos, aquellos padres de familia que han delegado la responsabilidad de la educación de sus hijos a la escuela, a los medios de comunicación o a cualquier otra institución.

El padre José Alberto Vargas fue el primero en intervenir en el Sermón de las Siete Palabras de este viernes Santo.
El padre José Alberto Vargas fue el primero en intervenir en el Sermón de las Siete Palabras de este viernes Santo.


SANTO DOMINGO.-El reverendo José Alberto Vargas pidió  hoy a Dios perdonar a aquellos que ponen sus intereses personales, de su grupo o partido por encima de nuestro proyecto de nación, olvidando que por encima de la Patria, solamente está Dios, “Dios, patria y libertad, reza nuestro lema”.

“Aquellos que haciendo uso del principio ‘el fin justifica los medios’,  pretenden con intenciones mezquinas perpetuarse en sus cargos, sin importar que para lograrlo haya que pisotear una vez más nuestra Carta Magna. Aquellos que cada día que pasa destruyen más nuestra institucionalidad, olvidando que un país sin institucionalidad nunca avanzará“, dijo el padre Vargas al dar inicio al tradicional Sermón de las Siete Palabras, como parte de la celebración del Viernes Santo.

“Padre perdona a aquellos que construyen obras como escuelas y hospitales que presentan vicios de construcción. En este Viernes Santo continua resonando las mismas súplicas de aquel día. Padre perdonalos, aquellos que no se inmutan ante el dolor ajeno, y que prefieren grabar con un celular antes que ayudar; aquellos que están haciendo daño a nuestra ecología, al parecer ignorando que Dios perdona siempre, los hombres a veces y la naturaleza nunca”, sostuvo.

Aquellos que venden sus votos y sus conciencias, aquellos padres de familia que han delegado la responsabilidad de la educación de sus hijos a la escuela, a los medios de comunicación o ha cualquier otra institución.

“Padre perdónanos por las veces que no hemos sido la voz de los sin voz y que hemos preferido transitar por el camino fácil de guardar el silencio, y hemos faltado a nuestra misión de anunciar la presencia de Dios y de denunciar las situaciones de pecado, de injusticia y de corrupción. Las veces que muchos de nuestros ministros ordenados han traicionado la naturaleza de su vocación, aprovechándose de la inocencia de menores de edad o de personas bajo su autoridad”, dijo el párroco José Alberto Vargas.