"No nos quedaremos de brazos cruzados": La dura advertencia de EE. UU. a Daniel Ortega tras abolir elecciones

  • Marcos Rubio calificó la medida del régimen nicaragüense como un acto de "cobardía"

Fotografía de archivo del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. EFE/Ronald Wittek
Fotografía de archivo del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. EFE/Ronald Wittek

Washington.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este martes que ni la Administración Trump ni la comunidad internacional se quedarán “de brazos cruzados” ante la profundización de la represión por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.

A través de un mensaje en la red social X y una posterior declaración pública, la figura clave de la política exterior estadounidense señaló que la decisión del régimen de abolir las elecciones representa una amenaza directa a la estabilidad democrática del hemisferio y a la seguridad nacional de Estados Unidos.

“El compromiso de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense”, afirmó Rubio, tras recalcar que la reciente postura del mandatario centroamericano pone al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria, evidenciando que la pareja presidencial ha abandonado incluso "la apariencia de consentimiento popular".

En su mensaje, el secretario de Estado enfatizó que los ciudadanos nicaragüenses tienen el derecho de elegir a sus propios líderes mediante procesos democráticos.

Por ello, instó a las demás naciones a unir fuerzas para demostrar a la dictadura que no puede esperar mantener relaciones normales con otros países mientras continúa socavando los principios fundamentales de la región.

Las contundentes declaraciones de Washington surgen como respuesta a las palabras pronunciadas el pasado domingo por Daniel Ortega durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista.

En dicho evento oficial, el mandatario aseguró categóricamente que no permitirá nuevos comicios que pongan en riesgo el control del oficialismo, sentenciando: “No volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el poder”.

Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años, gobierna Nicaragua de manera ininterrumpida desde el año 2007, aferrándose al poder en medio de constantes acusaciones de fraude, persecución política y la eliminación sistemática de cualquier rival o fuerza de oposición.

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Víctor Puente