La disciplina social (2)

La disciplina social (2)

La disciplina social (2)

J. Osiris Mota

La mejor vía para lograr una disciplina que como sociedad nos mantenga con una misión clara de nuestros objetivos, son nuestras leyes, las cuales nos unifican sobre los métodos de trabajo o comportamiento social.

Ahora bien, nuestros políticos y gobiernos han sido tan débiles o tan falta de voluntad política, que no han logrado o no han querido someter a la ciudadanía al cumplimiento de las leyes, que se diseñan para lograr mantener una sociedad avanzando con disciplina y paz social.

El mejor ejemplo sigue siendo el que indiqué al principio. Ya la ley de tránsito tiene mas de 5 años (Ley 63-17) y aún la misma no se aplica con la urgencia y necesidad que se requiere. Va al paso que le conviene a los responsables de aplicarla, aun sabiendo, que el respeto a esa ley va a generar mucho bienestar a la sociedad, y, sobre todo, aquellos ciudadanos respetuosos, solidarios y bondadosos que deben circular todos los días.

Las leyes se hacen para favorecer a la gran mayoría, para poner freno a grupos de poder, a delincuentes, irrespectuosos, violadores y criminales, etc. y si las mismas no se aplican con la debida fortaleza, rigidez y autoridad, estamos empoderando los peores elementos de la sociedad en detrimento de los intereses de toda la sociedad, y así vamos degradando la nación.

Nuestros líderes políticos en particular y todos nuestros líderes en general, deben asumir compromiso ante la sociedad, de que van a gobernar aplicando las leyes.

Es lo menos que pueden hacer, pero la sociedad debe exigir constantemente, respeto al compromiso que asumen en campaña, y sobre todo cuando juran cumplir con estos preceptos ante Dios y los hombres y mujeres, ciudadanos todos.

La disciplina social nos va a imponer cada vez mejores leyes, mejores métodos de trabajo y con ello obtendremos mejores resultados. Podemos hacer una comparación con las instituciones y empresas que respetan sus estatutos, respetan sus procesos y evalúan sus resultados constantes para ajustarlos a los requerimientos, y tendremos una clara diferencia de los resultados.

 



J. Osiris Mota

Noticias Relacionadas