La misión en la aldea global

La misión en la aldea global

La misión en la aldea global

Altagracia Suriel

La misión que encomienda Jesús al que lo sigue, cobra relevancia en un mundo securalizado que reniega de lo verdaderamente sagrado y sacraliza lo banal.

El mandato de Jesús en Mateo 28:19 de “ir y hacer discípulos por todas las naciones” anticipa el potencial de la evangelización en un mundo globalizado y tecnologizado. Ya no hay que viajar, o desplazarse al fin del mundo para llevar el mensaje de Jesús.

Se puede hacer con un clic desde la propia casa en una computadora conectada a internet.

Vivir en la llamada “aldea global” es un desafío y una oportunidad para desarrollar una misión de servicio a partir de las tecnologías de la información y la comunicación. Ya tenemos ejemplos de cristianos que han alcanzado la beatificación testimoniando a Cristo en las TIC.

Carlos Acutis es un ejemplo de cómo una misión evangelizadora trasciende fronteras en la sociedad de la información. Este joven, promoviendo el milagro de la Eucaristía, va en camino a los altares y está siendo considerado como el patrón del internet por su testimonio de fe vivido desde esta red.

Como obrero de la mies del Señor, Acutis aprovechó la informática para sembrar la Palabra. Comunicar el valor de la Eucaristía y sus milagros se convirtió en su misión de vida. Publicó 136 milagros reconocidos por la iglesia católica exponiéndolos en la web.

En una ocasión Acutis expresó que “la tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios. La conversión no es otra cosa que desviar la mirada desde abajo hacia lo alto. Basta un simple movimiento de ojos”.

La misión hoy sigue requiriendo mirar al mundo transcendiéndose a uno mismo. Esa comprensión la tuvo Acutis. Intuyó la necesidad que tiene el mundo de Dios y buscó la forma de comunicarlo.
El joven Acutis sirve de inspiración para los cristianos. Sobre todo para los jóvenes. Dar a conocer el milagro de Jesús cobra nuevas formas y estilos que son necesarios y urgentes en estos nuevos tiempos.

Su corta vida transcendió y dejó huellas que perdurarán para siempre. Fue un verdadero influencer de Dios. Su mensaje llegó al mundo y al cielo.



Altagracia Suriel