La cultura de dar propinas en diferentes lugares

Barnadiz González
Barnadiz González.

Por: Barnadiz González

Resulta bastante curioso explorar la cultura de dar propinas en los diferentes países, pues en ocasiones nos podemos topar con algunas sorpresas.

Anteriormente, para los periodistas e investigadores conseguir datos para elaborar un escrito como este implicaba recurrir a las hemerotecas y bibliotecas, o valerse de las conocidas enciclopedias como Espasa-Calpe, Britannica, Álvarez, Larousse, entre otras. Sin embargo, hoy en día las cosas se han simplificado. Aunque hay que saber distinguir y tomar con pinzas las informaciones, es indiscutible que en la actualidad contamos con más herramientas que nos facilitan la vida.

Hago esta introducción porque, en esta época de la inteligencia artificial, Google, Wikipedia y demás plataformas, no me fue difícil identificar el modus operandi de las propinas en diversos países, incluyendo la República Dominicana.

Estados Unidos y Canadá se llevan la corona, siendo los líderes en retribuir con creces a quien o quienes les brindan un servicio con eficiencia y calidad, con un 15 % o un 20 % del valor de la factura.

En contraste, en algunos países los trabajadores del sector servicios reciben un excelente salario y gozan de buenas condiciones laborales, por lo que no se espera propina y no dejarla se considera normal. En España, la propina no es obligatoria en bares y restaurantes, y la legislación española prohíbe los cobros forzosos por este concepto. Para cuentas pequeñas, como un café o un trago, lo normal es dejar algunas monedas, entre 0,20 y 1 euro. En comidas y cenas se acostumbra dejar entre un 5 % y un 10 %, considerándose ese monto una buena gratificación por un servicio excelente.

En Suecia la propina no es obligatoria ni se espera, los trabajadores reciben un salario digno y no dependen de extras. Puede ocurrir que, si recibes un servicio excepcional, se estila dejar de un 5% a un 10%. Al pagar con tarjeta de crédito, tú decides si le agregas un porcentaje, pero nunca está mal visto no dejar propina. En cambio, en Francia el servicio es:”tout compris”.

En Corea del Sur al igual que en Japón, el servicio de calidad está garantizado y no existe la cultura de dejar gratificaciones. Por otro lado, en Singapur la práctica no es común y en algunos sectores, incluso, está estrictamente prohibida por ley.

En Europa la propina suele incluirse en la factura, mientras que en Asia dar propina puede considerarse una ofensa. En Japón y China no hay costumbre de dejar propina, y se puede considerar la misma como un insulto al trabajo bien hecho o un intento de soborno, ya que la excelente atención se considera un standard internacional. Existen otras naciones donde no es costumbre dar propinas, porque está mal vista o no es necesaria.

En Dinamarca, la cultura del servicio se ata a un excelente salario y buenas condiciones laborales, por lo que no se espera propina y no darla se considera normal.

Un dato curioso y que debo destacar, es el hecho de que en Japón cuando algún comensal deja propina, es normal que lo persigan para devolvérsela. Se puede afirmar que en ese país asiático existe una especie de repulsión hacia la propina.

Se consigna en la crónica que en China los tiempos están cambiando:” Los chinos todavía no tienen ya costumbre de dar propinas, pero ahora son aceptables, especialmente en las ciudades más grandes donde hay muchos residentes y visitantes extranjeros”.

“Si está de visita una propina a los porteros, guías turísticos y cantineros por el servicio o apoyo especial será siempre bienvenida. A pesar de la historia, los lugareños estarán agradecidos”.

En Suramérica la propina no es obligatoria. El 10% es la norma en los restaurantes y bares. Los menús del día no suelen requerir propina, y en otros el servicio ya viene añadido a la factura.

En Brasil, de un 10% a un 15% viene incluido en la cuenta final. En Chile, suelen sugerir al pagar con máquinas o verifone, el sistema le pregunta al cliente si desea incluirla antes de procesar el cobro. En Colombia los restaurantes sugieren un 10% por ley, pero el usuario siempre tiene el derecho de pedir que la retiren o de modificar el monto si el servicio no fue satisfactorio.

En Argentina y Uruguay la propina no se incluye en el ticket y se acostumbra dejar un 10% en efectivo sobre la mesa. En cambio, en Peru y Ecuador es un 10% en los restaurantes, aunque en los pequeños locales familiares no se espera. En los establecimientos turísticos es muy bien recibida. En los hoteles se debe de dejar de uno a dos dólares por maleta y algo al personal de limpieza. En los taxis se redondea a favor del taxista, y a los guías turísticos en los tours privados o de grupos se estila una gratificación de 10 a 20 dólares por persona por día, la mitad para el chofer.

En Centroamérica la propina es voluntaria pero habitual. En la mayoría de los restaurantes se sugiere o incluye un 10% automáticamente en la cuenta, viene preimpreso en la factura. No es necesario dejar más, salvo que el servicio haya sido excepcional. En la gratitud guías turísticos y conductores la suma de entre 5 y 15 dólares por persona por día, jugosa cifra. En Africa en los restaurantes los comensales deben de dejar entre un 10 a un 15% en efectivo, mientras que en los safaris es la suma de 20 dólares por persona por día. En este continente es costumbre, aunque no obligatorio, dar propinas al personal de servicio en señal de agradecimiento por el buen servicio recibido. El lema es:” Hospitalidad y Generosidad: Dar propina es una forma de expresar gratitud y aprecio por un servicio excepcional que va mas allá de lo que ya se ha pagado.

En Mexico y en la Republica Dominicana el 10% es casi obligatorio entregárselo al personal del área gastronómica, por ley, aunque por lo general los propietarios de los negocios no le entregan completo lo que les corresponde, sobre todo por la falta de supervisión.

Hasta la próxima entrega.

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