Sábado, 23 de febrero, 2019 | 4:47 am

La cirugía cardiovascular se mantiene en constante avance

Especialidad que ofrece diagnóstico y tratamiento de males que afectan el sistema circulatorio

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La cirugía cardiovascular es la especialidad que interviene en las patologías de las arterias coronarias, es decir, estenosis u oclusiones, enfermedades de las válvulas cardíacas, como insuficiencias y dilataciones de la aorta ascendente.

La angiología y cirugía vascular es una especialidad médico-quirúrgica que se encarga del estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan el sistema circulatorio (arterias, venas y linfáticos).

En España, por ejemplo, más del 60 % del entrenamiento del cirujano vascular en el sector arterial está basado en técnicas endovasculares, y en el sector venoso, en tratamientos endoablativos mediante endoláser o radiofrecuencia.

“Esta rama quirúrgica se mantiene en constante avance, en cuanto a innovación, debido al lanzamiento de nuevos dispositivos endovasculares”, comenta Isidoro Vargas, cirujano vascular en los Centros de Diagnósticos y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat).

Principal arteria

Vargas explica que la arteria aorta es la principal de nuestro cuerpo. Tiene su origen en el ventrículo izquierdo del corazón, la cual está dividida en dos porciones: torácica, que a su vez está subdividida en tres segmentos.

“Estos segmentos son la aorta ascendente, que es tratada por el departamento de Cirugía Cardiovascular; el arco aórtico, tratado en conjunto entre los departamentos de Cirugía Cardiovascular y Angiología y Cirugía Vascular y la aorta torácica descendente, que conjuntamente con la aorta abdominal son tratadas por el Departamento de Angiología y Cirugía Vascular”, detalla Vargas.

Los aneurismas de la aorta abdominal, según Vargas, son dilataciones de más del 50 % de su diámetro (2 centímetros), y por lo regular, son asintomáticos. Generalmente, se diagnostican mediante la realización de otros estudios (radiografías o ecografías), que se realizarán por otras razones clínicas, de acuerdo al especialista.

“Ocasionalmente, el paciente puede sentir una masa abdominal pulsátil y raramente presenta síntomas por compresión local.

Como por ejemplo, hacia el intestino, provocando saciedad, náuseas o vómitos; síntomas urinarios, como hidronefrosis por compresión ureteral; trombosis venosa por compresión de la vena cava inferior; dolor de espalda por erosión de las vértebras lumbares, entre otros”, apunta.

Factores de riesgo

La prevalencia de los aneurismas de aorta abdominal dependen de la presencia de factores de riesgos asociados, que incluyen: edad, sexo masculino, raza blanca, historia familiar de aneurismas, el tabaco, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, enfermedad vascular periférica oclusiva y enfermedad arterial coronaria y cerebrovasculares.

“Afecta a la población mayor de 50 años y existe una probabilidad mayor en hombres que en mujeres; y de dos a tres veces más frecuente en hombres blancos que en negros”, detalla el galeno.

En Estados Unidos la incidencia de aneurismas de aorta abdominal, después de 4 años de un estudio de ‘screening’ normal inicial, fue de 2.6 %, para una incidencia de 6.5 % por 1000 personas por año.

En un estudio realizado en Huntingdon, Reino Unido, fue de un 2 %, para una incidencia de 5.5% por 1000 personas por año. La edad media de rotura fue de 76 años en el hombre y de 81 años en la mujer.

El diámetro medio de rotura fue de 8 centímetro. La tasa de mortalidad asociada a la rotura fue de 78 % y tres cuartas partes de las muertes ocurrieron fuera del hospital”, dijo.

Tipos de tratamientos para estos males

En cuanto al tratamiento, se tratan a partir de los 5 centímetros de diámetro, explica Isidoro Vargas, quien dice que existen dos tipos de tratamiento.

“Una opción es la cirugía abierta mediante la resección del aneurisma y la interposición de un injerto protésico; y la segunda es el tratamiento endovascular mediante la colocación de una endoprótesis vía transfemoral percutánea”, explica.

Tanto el tratamiento endovascular como el abierto necesita una correcta evaluación y planificación multidisciplinar encabezada por un cirujano vascular entrenado.

“La rotura de los aneurismas de aorta abdominal se puede prevenir, por lo que recomendamos acudir a nuestros programas de detección temprana (“screening”) mediante la realización de ecografía abdominal a partir de los 50 años”, recomienda.

En el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat) se realizan ambos tratamientos, ya que cuenta con modernos quirófanos y sofisticadas salas híbridas para el tratamiento endovascular.