El Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, conocido como “el infierno en la tierra”, vuelve a colocarse en el centro de la atención mediática tras el ingreso del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, detenidos el pasado sábado en Venezuela y posteriormente trasladados a esta prisión federal de Estados Unidos.
El MDC alberga a unos 1.239 internos, hombres y mujeres considerados de alta peligrosidad, según la Oficina Federal de Prisiones (BOP). Se trata de una de las cárceles más seguras y estrictas de Estados Unidos, famosa por sus duras condiciones de reclusión.

El edificio principal cuenta con nueve plantas y, en la parte más alta, funciona la Unidad de Vivienda Especial (SHU), conocida como “el hoyo”, destinada a presos especialmente peligrosos. Las celdas, de apenas cinco metros cuadrados, permanecen iluminadas las 24 horas, cuentan con cámaras individuales, una pequeña ventana, escritorio, inodoro y lavamanos.
Los reclusos solo salen tres horas a la semana y son trasladados esposados casi todo el tiempo.
Dominicanos en el MDC: un capítulo poco contado
Entre los reclusos que han pasado por el MDC figuran decenas de dominicanos, detenidos por diversos delitos federales. Uno de los nombres más conocidos es el del confeso narcotraficante dominicano Quirino Ernesto Paulino Castillo, cuya estancia en esta prisión marcó uno de los episodios más sonados de la historia reciente dominicana ligada al narcotráfico internacional.

Asimismo, el centro fue escenario de un grave escándalo que afectó directamente a ciudadanas dominicanas. En años recientes, el entonces vicecónsul y director del departamento legal del Consulado Dominicano en Nueva York, abogado Tamayo Tejada, recibió denuncias de familiares de tres dominicanas recluidas en el MDC, quienes aseguraban haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de oficiales penitenciarios y estaban en proceso de deportación.
Basándose en la Convención de Viena, específicamente en su artículo 3, acápite b, que establece la obligación de proteger los intereses de los nacionales en el Estado receptor, Tejada logró la libertad de las tres quisqueyanas, evitando además su deportación. Su labor incluyó la revisión de expedientes de otros reclusos dominicanos, previniendo condenas injustas y logrando beneficios legales para varios connacionales en cárceles del área triestatal.
Los oficiales acusados fueron identificados como Carlos Richard Martínez, Eugenio Pérez y Armando Moronta, quienes recibieron condenas de varios años de prisión, uno de ellos de hasta 25 años. El caso fue llevado por la Sección de Integridad Pública de la Fiscalía Federal del Distrito Este de Nueva York.
Presidentes, artistas y grandes capos
El MDC de Brooklyn también ha albergado a una larga lista de figuras internacionales:
Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras.
Joaquín “El Chapo” Guzmán, narcotraficante mexicano.

Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa.
Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México.
Vicente Carrillo Fuentes “El Viceroy”, del Cártel de Juárez.
Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara.
Néstor Isidro Pérez Salas “El Nini”, operador del Cártel de Sinaloa.

Sean “Diddy” Combs, rapero estadounidense, condenado por delitos sexuales y crimen organizado.
Allison Mack, actriz vinculada a la secta NXIVM.
Michael Cohen, exabogado personal de Donald Trump.
El MDC de Brooklyn no es solo una prisión: es un símbolo del poder judicial estadounidense y un punto de convergencia donde han coincidido presidentes, artistas, narcotraficantes y ciudadanos dominicanos, todos bajo las mismas condiciones extremas de encierro.