Trabajadores de los servicios de emergencia en Nueva Zelanda se sorprendieron al recibir una llamada de una mujer que tenía la boca cerraba con pegamento y pedía ayuda desesperadamente.
Confundió un pomo de súper pegamento con lápiz labial y al cerrar la boca sus labios quedaron sellados.
La señora de 64 recibió atención médica inmediata, los médicos pudieron abrirle la boca con un simple procedimiento y está bien.