Uno ruge como un león, con abundantes promesas de nocaut, ante un retador humilde, que parece vestir la piel de un cordero.
El campeón Sergio Maravilla Martínez vaticina que antes de tumbarlo le daría una golpiza mañana a su retador Martin Murray, a quien nunca lo pudo sacar de sus casillas.
La pelea tiene el ingrediente adicional que será entre un argentino y un inglés, cuyos países acrecentaron su rivalidad deportiva desde que libraron una guerra por el control de Las Malvinas. Maravilla comenzó como boxeador en 1995. Antes de boxeador, practicó el fútbol y el ciclismo.
las más
leídas
leídas