Santo Domingo. La mayoría de los abogados de las víctimas del desplome del techo de la discoteca Jet Set solicitan al juez de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, Franni González, variar la calificación jurídica de homicidio involuntario a homicidio por dolo eventual contra los propietarios del centro de diversión.
Los representantes de las víctimas, entre ellas las 236 personas que fallecieron y más de un centenar que resultaron heridas, alegan que los hechos deben ser calificados como homicidio por dolo eventual, una figura jurídica que implica asumir conscientemente la posibilidad de causar un resultado mortal y aceptar el riesgo de que ocurra.
De acogerse esta solicitud, planteada por la mayoría de los abogados de las víctimas, cambiaría la valoración jurídica de la gravedad de los hechos que el Ministerio Público atribuye a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, a quienes acusa de homicidios involuntarios y golpes y heridas involuntarios.
El magistrado se reservó para el próximo viernes la decisión sobre si acoge o rechaza la referida solicitud.
Juicio Jet Set desde cero
Si el juez acoge la solicitud de variar la calificación jurídica de homicidio involuntario a homicidio por dolo eventual, delito que, según la calificación planteada, podría conllevar una condena de hasta 20 años de cárcel, tendrá que remitir el expediente a la Presidencia de la Cámara Penal del Distrito Nacional para que apodere a un tribunal colegiado.
En ese escenario, el proceso judicial seguido contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, tendría que comenzar desde cero ante el tribunal competente que se designe.
Esto se debe a que la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, presidida por el juez Franni González, tiene competencia para conocer procesos por delitos cuya pena no exceda los 10 años de prisión.
Si, por el contrario, el magistrado mantiene la calificación jurídica propuesta por el Ministerio Público, que acusa a los imputados de homicidio involuntario, continuará conociendo el proceso.
La legislación penal citada en el expediente contempla para el homicidio involuntario una pena de prisión correccional de tres meses a dos años, además de una multa de entre 25 y 100 pesos.
Inicio del juicio por el derrumbe de la discoteca Jet Set
El pasado 28 de agosto, el juez de la Cuarta Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, Franni González, inició el conocimiento del juicio contra los propietarios de la discoteca Jet Set Club, Antonio y Maribel Espaillat, acusados de homicidio involuntario por la muerte de 236 personas durante el derrumbe del techo del establecimiento, ocurrido el 8 de abril de 2025.
Los imputados Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca, están representados por el abogado Miguel Valerio.
El pasado 15 de junio, el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, envió a juicio de fondo a los propietarios de Jet Set Club, tras acoger la solicitud presentada por el Ministerio Público, al considerar que existen suficientes elementos de prueba que deberán debatirse durante el proceso. El magistrado Mejía había rechazado la solicitud de variar la calificación jurídica.
Ministerio Público señala presuntas fallas estructurales en Jet Set
De acuerdo con el Ministerio Público, los acusados implementaron soluciones paliativas inadecuadas con el objetivo de reducir costos, pese a tener conocimiento de los graves problemas estructurales que afectaban el techo del establecimiento.
Estas fallas habrían quedado evidenciadas mediante reportes visuales, fotografías, videos y comunicaciones internas entre empleados del centro nocturno.
En la acusación se establece que los propietarios sobrecargaron la estructura del techo al instalar sistemas de climatización de gran volumen, incluidas seis unidades de aire acondicionado con un peso estimado de entre 15 y 20 toneladas cada una, además de tinacos de agua, sin contar con estudios técnicos que garantizaran la capacidad de carga del edificio.
Según las investigaciones del Ministerio Público, estas acciones, sumadas a los desperfectos estructurales de la edificación, provocaron el colapso del techo, que causó la tragedia.