Juez Francisco Jerez Mena: “No uso redes sociales y veo poca televisión” para preservar mi independencia e imparcialidad

  • El magistrado defiende independencia judicial y revela cómo enfrentó presiones en un caso de narcotráfico

Santo Domingo.- El juez Francisco Antonio Jerez Mena, presidente de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), reveló que no utiliza redes sociales y ve muy poca televisión como mecanismo para preservar su independencia e imparcialidad judicial, procurando mantenerse alejado de factores externos que puedan influir en las decisiones que adopta.

Durante su entrevista ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), Jerez Mena explicó que esta postura le ha permitido mantenerse al margen de las opiniones, presiones y juicios paralelos que suelen generarse alrededor de procesos judiciales de alto interés público.

“Yo no uso redes sociales. Veo muy poca televisión para no dejarme contaminar”, manifestó el magistrado al explicar cómo procura proteger su criterio frente a factores externos.

Jerez Mena consideró que la exposición mediática de determinados procesos puede generar una tensión entre la publicidad del juicio, el derecho al honor, la presunción de inocencia y las garantías del debido proceso.

Advirtió sobre la práctica de realizar “juicios paralelos” en los medios de comunicación, así como sobre lo que definió como “populismo penal”, mediante el cual se formulan acusaciones y se presentan como responsables a personas que todavía no han recibido una sentencia definitiva.

Según explicó, este tipo de situaciones puede llegar a influir en los jueces, por lo que estos deben desarrollar mecanismos para evitar que las opiniones externas interfieran con la valoración objetiva de los casos.

Recuerda presiones en un caso de narcotráfico

Para demostrar cómo ha enfrentado este tipo de situaciones durante su carrera, Jerez Mena recordó el primer juicio mediático que conoció, cuando todavía era un juez joven, en 1992.

Relató que ese año llegó al país un avión privado con 725 kilogramos de cocaína, en un caso que, según explicó, estaba relacionado con uno de los carteles más peligrosos de Colombia.

El magistrado aseguró que durante el proceso recibió presiones para que emitiera una decisión favorable que permitiera la liberación de tres personas consideradas importantes.

“¿Y qué hice? No dejarme contaminar ni nada de eso y tener ese valladar que se llama la independencia del Poder Judicial”, afirmó.

Para Jerez Mena, la independencia y la imparcialidad constituyen pilares fundamentales de la función judicial, por lo que el juez debe mantenerse firme ante las presiones externas e internas que puedan surgir durante el ejercicio de sus funciones.

“El juez tiene que estar donde tiene que estar, hacer lo que tiene que hacer sin importar lo que digan los demás”, sostuvo.

El presidente de la Segunda Sala también destacó la importancia de que los jueces no tengan que intervenir directamente en el debate público sobre los procesos que conocen.

En ese sentido, valoró la existencia de mecanismos institucionales de comunicación dentro del Poder Judicial, como la figura del vocero, para abordar determinados asuntos sin comprometer la posición de los magistrados.

Jerez Mena sostuvo que el juez debe concentrarse en administrar justicia y evitar contaminarse con las opiniones que se generen alrededor de los casos bajo su responsabilidad.

Al referirse a la tranquilidad que debe acompañar al magistrado después de tomar una decisión, expresó que procura que cada noche lo acompañe “la paz de mi conciencia”.

Destaca reducción de la mora judicial

Durante su comparecencia ante el CNM, el senador Omar Fernández también preguntó a Jerez Mena cuál considera su principal logro durante los siete años que lleva como juez de la Suprema Corte de Justicia.

El magistrado destacó el trabajo desarrollado junto a jueces y servidores judiciales para reducir la mora y aumentar la cantidad de decisiones emitidas.

Recordó que su experiencia en ese ámbito comenzó desde sus primeros años en la judicatura y mencionó especialmente el modelo de gestión implementado en la Corte Penal de La Vega, que llegó a convertirse en un referente para delegaciones judiciales de diferentes países.

Explicó que esa metodología de trabajo fue trasladada posteriormente a la Suprema Corte, donde, según afirmó, la Primera Sala pasó de emitir 22,069 decisiones a unas 27,000.

Jerez Mena atribuyó esos resultados al trabajo constante, la disciplina y la vocación de servicio de quienes integran el Poder Judicial.

“No lo hago por amor al poder”

El magistrado aseguró que su desempeño en la función judicial no está motivado por el poder que representa ocupar una posición en la Suprema Corte.

“Yo no lo hago por amor al poder. Nunca lo he sentido. Nunca he sentido que una función como esta tiene poder que no sea el poder de servir”, afirmó.

Jerez Mena sostuvo que su principal motivación es el servicio a los demás y al país, para lo cual citó una anécdota relacionada con Santa Teresa de Calcuta y su concepción del servicio.

“Yo lo hago por amor”, expresó el magistrado, al explicar que esa misma filosofía ha guiado su trayectoria.

“Yo lo hago por amor al servicio, no por lo que se paga. De servirle al país. No hay nada más satisfactorio que servirle a los demás”, concluyó.

Sobre el autor

Joan Vargas

Joan Kennedy Vargas, periodista dominicano. Cubre la fuente de la Presidencia de la República, Policía, Fuerzas Armadas y DNCD.