Santo Domingo.- La guerra es un escenario donde la vida pende de un hilo y los constantes ruidos de artefactos explosivos marcan la jornada de quienes deciden luchar por diferentes bandos.
Las familias de los combatientes se mantienen bajo la preocupación constante de que sus seres queridos no sean derribados en el campo de batalla y esa mortificación persiste entre los parientes del dominicano Juan Carlos Ávila Espaillat, un soldado de 28 que firma y difunde en sus redes sociales los acontecimientos del conflicto Ruso-Ucraniano.
La pregunta es ¿cómo un dominicano participa en una guerra que no toca las fibras de su patria?
Entre conjeturas y premisas, la realidad es otra: ni su familia sabe, pero aquí te contamos los pormenores de la travesía.
De "soldador" a soldado
Ávila Espaillat es oriundo de la comunidad de Anamuyita, en Higüey, provincia La Altagracia y sus familiares solo conocían de "un viaje" para una oportunidad de trabajo, sin imaginar que el conflicto bélico sería su zona laboral.
Tan solo con una semana de antelación, Juan Carlos avisó a sus familiares sobre su viaje a Rusia para conseguir un trabajo como soldador, según informa una tía, identificada como Massiel Ávila Cedeño.
A pesar de que los sustantivos "soldador" y "soldado" guardan similitud al momento de pronunciarlos, la diferencia del oficio es del cielo a la tierra.
¿Quién se imagina que un familiar que prometió desempeñarse como soldador va a cargar con armas e indumentarias militares para pelear una guerra que no le pertenece?, Bueno, nadie, la verdad.
Lo curioso es que a sus seres querido tampoco le pasó por la mente, ya que se enteraron por el mismo medio que el resto de la población que lo sigue: las redes sociales.
Es un golpe doble: enfrentarse a la ausencia y también a la desesperanza de que un día le notifiquen su ausencia.
Ante este panorama, sus familiares piden a gritos su regreso.
“Eso a mí lo que me está es volviendo loco”, confesó el progenitor del soldado a los corresponsales de Noticias Telemicro.
El dominicano se destaca dondequiera
Las redes sociales no son un campo de batalla, pero sí un medio donde las publicaciones cruzan fronteras físicas con tan solo un clic.
Y ese clic ha viralizado al soldado en cuestión, quien narra y muestra cómo es el campo de batalla y las operaciones de las que es partícipe.
El ambiente es hostil, pero el dominicano se destaca dondequiera.
El soldado narra no solo la travesía de la guerra, también comparte con sus seguidores los rescates, bajas y evacuaciones.
Eliminar enemigos no es tarea fácil y en la guerra hay sucesos indelebles como ver a compañeros fallecer o peor aún, quitarse la vida por la presión que supone.
Mientras tanto, el panorama que rodea al soldado ha estado nublado de suposiciones y demás yerbas aromáticas que cuestionan la motivación de Ávila y reclutamiento para las fuerzas militares de Rusia.
Sin embargo, lo que sí es seguro es una cosa: sus familiares están desesperados y cada vez que se ausenta, créanme, señores, que se nota.
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