Domingo, 17 de marzo, 2019 | 2:46 am

Joan Minaya, de la calle a ser un gran músico dominicano

Se forjó. El trombonista tuvo una dura niñez que lo llevó a vender quipes, maní y periódicos en las calles. Logro. Con el tiempo venció los obstáculos.

Joan Minaya cuenta su historia de vida en el libro “célebres 	músicos dominicanos”.  Nicolás Monegro
Joan Minaya cuenta su historia de vida en el libro “célebres músicos dominicanos”. Nicolás Monegro


SANTO DOMINGO.-Joan Minaya es uno de los músicos más conocidos de los años 80. Su estilo en el de trombón se sintió en importantes orquestas y temas que fueron muy populares para la época.

Pero para llegar a saborear esas mieles de un éxito que aun se mantiene, fueron muchos los obstáculos que tuvo que vencer.

Su primera batalla la libró cuando fue abandonado por sus padres y creció prácticamente en las calles, limpiando zapatos, vendiendo quipes, periódicos, maní y todo lo que podía hacer para conseguir el sustento diario.

Nació en San Cristóbal, en 1952, y su niñez se desarrolló en la extrema pobreza, lo que hizo de él un hombre fuerte y siempre con deseos de luchar, valiéndose de un instrumento musical que lo llevó a importantes plazas.

Un poco de su historia

Su historia es fantástica, y como lo dice el libro “Celebres Músicos Dominicanos”, de Sodaie, escrito por el periodista Fausto Polanco, Joan Minaya inició en la banda de música municipal de su pueblo al cumplir 16 años, luego pasó a La Banda Latina, una orquesta local de San Cristóbal, de la que fue fundador. Con esta adquirió experiencia en la música popular.

Fue ganando más experiencia en la banda de música de la Policía, tocando con Juan Luis y sus Mulatos, donde compartió con Aníbal Bravo, Blas Durán y Bobby Rafael, hasta que la suerte le sonrió en 1976, tras ser recomendado por Dioni Fernández para entrar a la orquesta de Félix del Rosario, que necesitaba un trombonista. Con esta orquesta hizo sus primeras grabaciones y viajó por primera vez a Nueva York.

La música seguía siendo su mundo, y a mediados de los 80 fue contratado por Mateo San Martín como director musical de Kubaney en la República Dominicana, que se encargaba de hacer los discos de esa compañía que salían del país.

“Cuando había temas de mucha pegada, como “Quítame la mano”, “Volveré”, “El africano”, “Colegiala” y “La vecinita”, Mateo me llamaba para que hiciera una versión diferente de esos merengues con la Noche Sabrosa, una orquesta fantasma, solo para grabar.

Así surgió el disco “Toda la vida”, para Kubaney, tema que fue interpretado por Johnny Vargas, el cual tuvo cierta sonada y desde entonces nació el Perseguidor, en 1987, mote con el que se conoce al trombonista. Otros cantantes que tenía eran Manny Contreras, Néstico y Palmer Hernández.

En 1989 entró como director de orquesta La Artillería, una de las mejores épocas de esta banda, integrada por Nelson Gil, El Jeffrey, Gerald y Jackeline Bello.

—1— Al día de hoy
Minaya continúa haciendo música para artistas, específicamente salseros, y fue la cabeza de La Artillería.
—2— Con Juan Luis
En los 90 fue trombonista de Juan Luis Guerra y 440, con quien viajó a Colombia y Panamá.
—3— Su tierra
De Curazao regresó al país a hacer merengue y fundó su orquesta.