Jala La Brida!!

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“El caballo conoce por la brida al que lo guía” (proverbio turco)

Creo que nadie con dos dedos de frente se atrevería a discutir que el propósito más que evidenciado de hacer de la Hispaniola una e indivisible ha avanzado a grandes pasos en los últimos años.

Desde la mano de obra en el campo, que ha pasado a manos de nuestros vecinos, plantando arroz en el bajo Yuna o recogiendo café en Barahona; la albañilería, conserjería en nuestros edificios, hasta la venta de tarjetas de llamadas, maní, jugos, helados y “esquimalitos”, todo está en manos haitianas.

Estos son algunos de los trabajos “legítimos”, pero y qué de las mafias que trafican con estos seres humanos?, cómo es posible que día tras día nos encontremos en cada esquina con un grupo de niños pedigueños (he llegado a contar 17 de ellos en una esquina) y que semejante acción, si bien puede ser perseguida por los organismos encargados, se repita una y otra vez? Por cierto, resulta altamente preocupante el nivel de beligerancia de estos niños (y no tan niños) pues personalmente han “rayado” mi vehículo o lo han golpeado cuando no he accedido a su solicitud de dinero. Me imagino si eso es a mí, que soy hombre, qué harán con las mujeres al volante.

El viejo truco de la pobre mujer con un recién nacido y ya nueva vez preñada, también persiste, aún después de que ya se ha demostrado que si bien “el estado” será real, generalmente el vástago ya nacido es alquilado a los fines de completar el engaño.

Sin duda el terremoto del pasado año nos ha complicado las cosas, y para rematar, el cólera. Frente a la desgracia, como siempre lo hemos hecho, ha estado presente nuestra mano solidaria; el problema es que se quieren coger el codo y como lo estamos sufriendo: el éxodo hacia República Dominicana es cada vez más intenso.

Para colmo de males, resulta que estamos jugando con el “umpire” en contra pues al menor intento de hacer respetar nuestra soberanía deportando a aquellos que ingresan ilegalmente a nuestro territorio, los benditos grupos de derechos humanos (en cuyos países no acogen un solo haitiano) nos intentan chantajear con sanciones y sometimientos en cortes y organismos internacionales.

Pero el broche de oro lo pone el regreso a Haití de Jean Claude Duvalier (Baby Doc), un tirano que como es lógico suponer, de entronizarse en el lado Oeste de La Hispaniola será un catalizador de la emigración haitiana. Por cierto, ahora escucho que lo propio intenta Aristide (risas).

Es de tontos pensar que la llegada de Baby Doc ha sido por iniciativa propia, pues con decenas de acciones legales en su contra, desprestigiado y con un relevante lugar en el zafacón de la historia, sólo con el apoyo de una potencia se podría embarcar, este sujeto, en semejante aventura.

Mientras tanto, veo nuestras autoridades muy calmadas, y me resisto a creer que no se den cuenta que frente a nuestros ojos se deshace el suelo patrio, confundiéndose con tierras que nunca hemos pisado, a diferencia de sus habitantes que permanentemente quieren pisar el nuestro, El limbo verbal y de acción de quienes nos conducen es pasmoso, como si todo estuviera en orden, parecería que son ajenos a todo lo que he descrito anteriormente.

Recuerdo cuando mi padre me enseñó a montar a caballo, era un precioso corcel, por cierto, color negro y que se entendía manso. Sus ojos me contemplaban serenos mientras acariciaba su crin. La cosa cambió cuando puse un pie en el estribo y éste entendió que era hora de conducirlo, inició un galope que por poco me lanza del mismo. La veteranía de mi padre fue vital para no terminar en el suelo; sus palabras decidieron mi suerte ese día, Espero que Su Excelencia no vacile más para aplicarlas:

Jala la brida!!!!!!!!!!!

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