Los gastos públicos masivos en Brasil para la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos dejarán beneficios de largo plazo para las próximas generaciones, afirmó el presidente del Comité Olímpico Internacional Jacques Rogge.
En reacción a la ola de protestas en todo Brasil, Rogge afirmó, en una teleconferencia, que los miles de millones de dólares invertidos en el mundial de fútbol de 2014 y las olimpíadas de 2016 en Río de Janeiro dejarán enormes mejoras en infraestructura.