Investigan matanza de 12 indígenas colombianos

COLOMBIA.-Hombres uniformados y encapuchados mataron el miércoles a 12 indígenas awá, entre ellos cinco niños, en una zona del suroeste del país, en la segunda masacre de esos aborígenes en lo que va de año, indicaron las autoridades.

La matanza ocurrió cerca de las cinco de la mañana cuando los atacantes dispararon en una casa en una remota comunidad india en el puerto de Tumaco, departamento de Nariño, a unos 600 kilómetros al suroeste de Bogotá, indicaron voceros de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), que aglutina a un centenar de pueblos aborígenes colombianos.

Luego de que una comisión de la Fiscalía, policía y el ejército llegará a la región, Alvaro Lara, director de la Fiscalía en Nariño, confirmó telefónicamente que sus unidades encontraron en el resguardo 12 cadáveres: siete adultos y cinco menores.

El gobernador de Nariño, Antonio Navarro, citando datos de la comisión que llegó al lugar de la masacre, dijo que las víctimas eran todos miembros de una misma familia: padres, tíos, primos y que entre los muertos estaban un bebé de un año cuando mucho, dos niños y dos niñas.

Entre los adultos estaban tres mujeres y dos hombres, agregó el gobernador en diálogo telefónico. Dos jóvenes, uno de 20 años y otros de 10, lograron escapar y son atendidos en un hospital, agregó el gobernador.

La noticia de la matanza, dijo Navarro, fue dada a conocer por el gobernador del resguardo, quien llamó por teléfono celular a las autoridades de la ONIC, entre otras. Luis Medardo García, gobernador del resguardo, ubicado en una zona plana a unos 80 kilómetros de la costa del Pacífico, logró salvarse porque no estaba en la casa al momento del ataque, que habría sido realizado con pistolas y revólveres, dijo Navarro.

Una matanza "de esta naturaleza, de ese tamaño, yo no recuerdo" en Nariño, "estamos de luto", dijo Navarro.

El director operativo de la Policía Nacional, general Orlando Páez, anunció una recompensa de 130 millones de pesos (unos 65.000 dólares) para quienes ofrezcan datos que conduzcan a la captura de los autores de la masacre.

Páez dijo que en la zona operan desde unidades guerrilleras hasta narcotraficantes y paramilitarismo.

Luis Fernando Arias, secretario general de la ONIC, dijo en diálogo telefónico que el incidente se produjo en la comunidad Gran Rosario, de unas 25.000 hectáreas y donde habitan unos 1.500 indios awá.

Agregó que por ahora desconocían quiénes pudieron ser autores del tiroteo.

En febrero, las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) revelaron en un comunicado que ejecutaron a ocho indígenas awá por supuestamente ser colaboradores del ejército, que rechazó la versión.

De enero a junio pasado, cifras más recientes del Programa Presidencial de Derechos Humanos, fueron muertos 62 indígenas, es decir 72% por encima de los 36 muertes del mismo lapso del 2008.

Paralelamente, el ejército anunció que en el municipio de Dabeiba, departamento de Antioquia, a 350 kilómetros al noroeste de Bogotá, 32 indígenas de la comunidad embera se desmovilizaron luego de confesar su pertenencia a las FARC.

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