SANTO DOMINGO.- A las nueve victimas fatales, que dejó el voraz incendio del almacén de Promese en el municipio Santo Domingo Norte, se suma hoy una estructura destruida a lo interno en casi un 80 por ciento y numerosas conjeturas relativas a las posibles causas del desastre.
Entre esas posibilidades, figura paradójicamente, que pudo ser material aislante que conservaría los medicamentos que allí se guardarían, el que provocó el incendio. Empero, este no pudo proteger las vidas de quienes levantaban parte el proyecto.
Cuatro son los sobrevivientes: Wilson Doná, dado de alta; así como Manuel Benders; Raúl Elusién; David Destine, hospitalizados en la Ciudad Sanitaria, narraron que salvaron sus vidas porque huyeron rápidamente.
Despertaron dando gracias a Dios por estar vivos.
De acuerdo con el coronel Leonel Valdez Recio, comandante de Operaciones del Cuerpo de Bomberos de esa demarcación, en representación del jefe, Inocencio Estévez, informó que gracias a Dios no han encontrado más víctimas.
Hoy lo que estamos es en la fase de investigación para determinar las reales causas que originaron el conato de incendio. La estructura esta colapsada en gran parte, las tuberías están dobladas, las paredes agrietadas se puede hablas de daños en un 70 a 80 por ciento, detalló.
Valdez, precisó que las unidades de esa entidad llegaron una vez se produjo el desastre ocurrido a las 4:15 de la tarde del miércoles, sin antes recibir la llamada porque se percataron a través del humo que se espació rápidamente.
Enseguida rescataron a varias personas, mientras la estructura colapsaba y ponía en riesgo a los miembros de esa y otros bomberos que se integraron a la jornada de rescate.
Adelantó que mañana podrían dar el informe definitivo y, precisó que no registraron explosiones de tanques ni residuos de medicamentos. Si presume que el material que forraba la estructura se inflamó y las llamas se propagaron rápidamente. Tienen versiones de que estaban soldando en la parte trasera.
Los directores de la Cuidad Sanitaria narraron cómo se prepararon rápidamente para recibir pacientes en masa, los primeros en llegar fueron los hoy fallecidos Rosa María Pérez, ingeniera, gerente de la obra y Manuel de Jesús Antigua Díaz y Santa de la Cruz, conserje.