Santo Domingo.-Las heces fecales que desembocan en los ríos Ozama e Isabela a través tuberías de letrinas de cientos de casuchas ubicadas en sus orillas representan una amenaza, a propósito de la expansión del cólera.
Hasta ahora, los cuatro casos de dominicanos detectados con la enfermedad se han registrado en las proximidades de esos ríos, específicamente en la margen oriental.
El entorno no sólo atenta contra quienes hacen vida en el barrio El Dique, en Santo Domingo Este, donde los vecinos dicen que la muerte de Rafael Antonio Sarante fue por cólera.
La inmundicia en el aspecto sanitario es visible e insoportable para los que aún no se han inmunizado para tolerar el hedor y el contacto permanente con las moscas y mosquitos que pululan en el ambiente, como también ratones y otras plagas comunes en el área.
Los vecinos son testigos de que las turbias aguas de esos ríos arrastran a diario caballos, perros, gatos y otros animales, y en ocasiones han sidos sorprendidos hasta con cuerpos de personas descuartizados en sacos, que se conjugan con todo tipo de desechos orgánicos y otros no degradables.
Luz Marina Batista, con 70 años de edad y quien llegó al lugar por necesidad, dijo haber comprado una casita en RD$145 mil pesos para estar cerca de su hija que reside en la zona, calificó como trago amargo el vivir por allí.
Cuando sube ese mal olor tengo que trancarme en el aposento, como el que esta comiendo robao, para poder tragarme cualquier cosa. La cañada se descompone y junto a espuma que baja de la industria de oxígeno, esto no hay quien lo aguante, comenta con pesar Marina.
Insomnio
Al igual que ella, Yuderka Moquete, con 28 años en el lugar, no deja de expresar su preocupación no sólo por el desagüe de los baños, que genera putrefacción y mosquitos permanentes, sino porque es imposible mantener la limpieza junto a las crecientes lilas que crecen a orillas del río.
He visto hasta gente ahogada y hay noches que no hemos podido ni siquiera conciliar el sueño, además de padecer dolores de cabeza; otros sufren de mazamorra en los pies, en fin, no es fácil, puntualizó.
Para Fausto Ruidelín Pérez, miembro de la junta de vecinos, lo peor es que el fenómeno se repite en La Ciénaga, La Zurza, Capotillo y sectores. Pidió que el Gobierno se apiade y disponga el traslado de las familias o tome medidas para contrarrestar la insalubridad.
SP monitoriza calidad agua
El Ministerio de Salud Pública informó que cada cierto tiempo realiza la medición de cloro en el agua de consumo. Marcia Zabala, supervisora de calidad de agua, explicó que abarcan los barrios de Maquiteria, Juan Pablo, La Barquita y Canta La Rana, entre otros sectores.