De manera inusitada, Inglaterra, equipo que no ha ganado un partido de la Copa del Mundo en casi ocho años, ha llegado con absoluta discreción y sin manifestar grandes expectativas.
Pero su prueba será a partir de hoy, cuando la otrora gran selección inglesa se mida a Túnez en Volgogrado para poner en marcha las hostilidades del Grupo G.