Industrializar el Sur ya no puede esperar: urge un pool de senadores, diputados y alcaldes para defender la región

Periodista Emiliano Reyes Espejo.
Periodista Emiliano Reyes Espejo.

Por: Emiliano Reyes Espejo
ere.prensa@gmail.com
(Parte IV)

Mientras el Gobierno anuncia más de RD$271 millones en parques industriales y US$3,000 millones en Cabo Rojo, la mayoría de proyectos de la Estrategia Fronteriza siguen pendientes. La apuesta debe ser transformar la producción agropecuaria y crear incentivos fiscales reales.

"Llegó la hora de industrializar la producción agropecuaria en el Sur". La frase de un reputado ciudadano sureño resume el reclamo histórico de una región que aporta casi el 15% del Producto Interno Bruto, pero que sigue atrapada entre expectativas y obras a medias.

Las inversiones anunciadas en turismo, energía y minería pueden ser, por fin, la palanca para esa industrialización. La pregunta es: ¿qué se ha hecho hasta ahora?

Los diálogos que crearon expectativas

La ruta formal arrancó en diciembre de 2021. El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) convocó a los Consejos Provinciales de Desarrollo de las siete provincias de la zona fronteriza para formular la Estrategia de Desarrollo de la Zona Fronteriza.

Allí se firmó la Alianza para el Desarrollo de la Zona Fronteriza y se acordaron los ejes económicos prioritarios. Como he señalado en un artículo anterior, aquellas reuniones "han creado un mar de expectativas entre los habitantes de esta apartada y empobrecida región".

En Pedernales, por ejemplo, se priorizaron cinco ejes: turismo sostenible, consolidación e industrialización agrícola, comercio binacional, pesca y fortalecimiento de las Mipymes de servicios.

La pregunta que hoy flota en la región es directa: ¿a dónde han ido a parar esos proyectos?

Lo que se ha invertido: mucho ruido y poca nuez

Según levantamientos en instituciones del Estado, la industrialización se canaliza a través de Proindustria. El organismo ejecuta proyectos de expansión de infraestructura industrial en el Sur que superan los RD$133.8 millones, una cifra que, para la dimensión de la región, resulta pírrica.

A eso se suman RD$271 millones para la ampliación de parques industriales en zonas estratégicas como San Cristóbal y San Juan de la Maguana, donde se han inaugurado nuevas naves -cinco estructuras operativas- con proyección de más de 1,200 empleos directos y fondos transferidos para dos naves adicionales.

En el plano agroindustrial, los planes estructurados junto a la FAO contemplan US$18.9 millones dentro de un fondo global de US$35.6 millones para infraestructura agroindustrial. El Plan San Juan 2050 busca, además, la transición del agro tradicional a un ecosistema tecnificado.

Es el marco, pero no el final.

La visión desde el Sur: qué industrializar

El ciudadano observador plantea lo esencial: no basta con producir, hay que transformar en el territorio para generar empleo joven.

Su mapa es claro:

  • San Juan, el granero: industrializar su producción.
  • Neiba, Tamayo y Vicente Noble: uvas y plátanos como materia prima para fábricas de platanitos, harina de plátano y derivados.
  • Costa Sur: aceite de coco, carbón activado y artesanía con la concha para el mercado turístico.
  • Azua y Baní: procesamiento de tomates en salsas, invernaderos y jugos de frutas variadas.
  • Barahona: industrialización del café, cacao y aprovechamiento integral de la piedra de larimar, única en el mundo.
  • Todo el Sur: ganadería para carnes y lácteos, y aprovechamiento de desechos de la industria azucarera para madera prensada.
  • Pedernales: crear una industria pesquera moderna, renovando la flota para abastecer la futura demanda hotelera de Cabo Rojo.

Todo esto cobra sentido cuando se recuerda que Valdesia, El Valle y Enriquillo concentran entre 14.5% y 14.9% de la producción nacional. Con agroindustria, ese aporte puede dispararse.

Las mega apuestas que deben aterrizar

Al margen del agro, la región tiene tres anclas vitales:

  1. Cabo Rojo, Pedernales: polo turístico con inversión proyectada superior a los US$3,000 millones en hoteles y cruceros.
  2. Gestión hídrica y agro-hidroeléctrica: con más de RD$875 millones en obras complementarias.
  3. Deporte y competitividad: más de RD$713 millones para 14 estructuras deportivas en Peravia, San Cristóbal, Independencia, Elías Piña, San Juan, Barahona y Azua, más programas de producción más limpia de Proindustria y el MICM para pymes y zonas francas, que ya representan cerca del 17% del empleo del sector a nivel nacional.

Propuesta: Un pool regional sin colores partidarios

Frente a ese cúmulo de anuncios y pendientes, urge una acción política conjunta. De ahí la propuesta central de esta entrega:

1. Crear un pool de senadores, diputados y alcaldes del Sur, sin distinción de partidos. Una asociación regional para reclamar, apoyar y fiscalizar la finalización de los proyectos iniciados.

Los senadores deberían liderar la creación de un Observatorio de Seguimiento a las Inversiones del Sur, encargado de supervisar calidad, cronogramas y ejecución.

2. Agenda legislativa común. Ese pool debe elaborar y proponer leyes, decretos y resoluciones para crear incentivos fiscales especiales que motiven inversión real en agroindustria, energía limpia y minería responsable.

3. Foco en agroindustria. Que esos incentivos se destinen prioritariamente a industrializar rubros como plátano, guineo, café, cacao y frutales.

No es un tema partidario. Es la supervivencia productiva del Sur Profundo.