Iglesias y Martelly protagonizan velada inolvidable
Altos de Chavón, La Romana.-Julio Iglesias, el indiscutible gran icono de la música romántica internacional, brindó un concierto sensacional en el anfiteatro de Altos de Chavón, para recaudar fondos en favor de la Fundación Rosa Blanca, entidad presidida por la primera dama de Haití, Sophia Martelly.
La idea del concierto surgió luego de que Julio Iglesias visitara Haití tras el devastador terremoto que destruyó el 12 de enero de 2010 gran parte del país vecino.
La velada inició a las 9:10 de la noche con una introducción de sus músicos, haciendo acto de presencia bajo sus notas Julio, y ante los aplausos de un anfiteatro lleno a su capacidad por un público, en su mayoría pasados los cuarenta años de edad y ataviado con sus mejores galas, convencidos de que se trataba más de un acto social que de un concierto sobre las duras piedras de Altos de Chavón.
El artista
La primera canción de la noche fue Amor, amor, y al concluir dijo: Buenas noches República Dominicana y Haití. Hoy es un día sin frontera para nadie y mucho menos para los niños. Seguido interpretó el tema Nathalie.
Julio Iglesias, con su típica vestimenta de traje oscuro, se movió poco sobre el escenario, pero mantuvo su típica simpatía y comunicación.
Sonó La gota fría, luego siguió con una de sus primeras canciones: Un Canto a Galicia. Despúés Me olvidé de vivir, Manuela, De niña a mujer, El amor, y ¡Hey!, recibiendo aplausos y sonrisas nostálgicas, y es que para los clásicos el tiempo no pasa.
La banda que le acompañó sonó perfecta, con músicos de exquisita interpretación, complementados con tres esculturales coristas.
A dúo con Martelly
Llegó uno de los momentos más esperados, en el que Iglesias invitó a cantar junto a él al presidente de Haití, Michel Martelly.
Me gustan los mundos donde no haya fronteras, y menos para los niños, exclamó Iglesias antes de invitarlo al escenario.
Martelly agradeció al español su presentación, por ser a beneficio de los niños de Haití, y dijo que siendo él un cantante toda la vida jamás imaginó que un día estaría al lado de Julio Iglesias.
Interpretaron los temas Corazón, corazón, y también To all the girls I’ve loved before. Los asistentes respondieron con una ovación, sorprendidos por el gesto de Iglesias y la buena entonación de Martelly, cuyo nombre artístico es Sweet Micky .
Al final
Si Haití no progresa, República Dominicana no progresa, señaló Julio Iglesias, quien continuamente emitía comentarios en favor de una mejor relación entre ambos países.
La leyenda viviente de la música romántica también interpretó Me va, me va, La carretera y se despidió a las 10: 45 con A mi manera, dejando con ganas de más a un público tímido que no pidió otra.
Entre aplausos abandonó el escenario. Una velada especial de un cantante y dos países unidos, por los menos, para no olvidar algunas cosas injustas que suceden en el mundo.